La condena fue coincidió parcialmente con el pedido del fiscal Jorge Silva Molina , quien en su alegato había solicitado que se castigue al inculpado con 21 años de prisión. Además, que se investigue a Carolina del Carmen Farías por el delito de encubrimiento agravado.
Esta última solicitud fue también tenida en cuenta por el Tribunal que resolvió enviar las actuaciones a la Fiscalía General.
Durante la investigación de la causa y en el debate, surgió que Farías mantenía una relación paralela con Pérez y algunos testigos, entre ellos la hija de éste, que manifestaron que ayudó al imputado a quemar y enterrar las pertenencias de la víctima.El hecho
El 16 de agosto del 2005 fue encontrado en un descampado el cuerpo sin vida de Griselda Verónica Vergara, que estaba semienterrado y en avanzado estado de descompsición, tapado con piedras y basura.
El hallazgo se produjo en una zona de monte ubicada a treinta metros del viejo camino a Collagasta, en el paraje conocido como Agua Colorada, en el departamento Fray Mamerto Esquiú.
El cuerpo tenía diez días en el lugar y fue descubierto por un hombre que andaba con sus animales en el lugar y advirtió a lo lejos el misterioso bulto. Luego de la autopsia realizada por orden del fiscal de instrucción, Marcelo Sago, se determinó que la mujer había muerto estrangulada.
Debido a que no se había radicado una denuncia por su desaparición, dos semanas después del hallazgo recién su pudo confirmar su identidad.
Fue así que José del Valle Pérez, concubino de la víctima, fue investigado y sindicado como principal sospechoso. Según declararon diversos testigos, entre ellos sus hijos, el 6 de agosto de ese año, se habían retirado juntos de la vivienda. Y al cabo de unas horas volvió solo.
Ante la pregunta del paradero de su madre, Pérez había dicho a uno de los menores que su madre los había abandonado, mientras que a otra hija le dijo que se había quedado en el cementerio. Y otra versión distinta dio a las hermanas, a quienes les dijo que Griselda se había ido con otro hombre.
Estos datos, y otros elementos de prueba, como los testimonios que hicieron hincapié en el carácter violento del hombre y la mala relación que llevaban ambos, jugaron en contra del imputado. Ecos de la sentencia
El portón ubicado sobre Junín estaba poblado de familiares de José Pérez y de Griselda Vergara, mientras la policía controlaba que estuviera todo en orden.
Las sensaciones eran similares. Por un lado, la desazón de los parientes del condenado, y por otro el desagrado de los integrantes del círculo íntimo de la víctima, quienes querían una pena más dura.
Por la muerte de ella se merece mucho más, porque a ella no me la devuelven, dijo una de las hermanas en diálogo con Radio Ancasti. Ante la pregunta de qué le diría a Pérez, sostuvo: Que piense en los hijos, que ellos son los que sufren, y agregó: Yo no les llené la cabeza a los chicos, yo fui neutral.
Por su parte, Miguel, hermano de Pérez, señaló que hubo algunas irregularidades durante el juicio. Indicó que la declaración de la hija de ambos, de 10 años, fue preparada por una tía, con la que vivió después de la muerte de Vergara.
Sin embargo, lo más llamativo fue lo dicho por Cecilia, hermana de Griselda, quien dejó entrever una relación amorosa entre Pérez y la desaparecida Alicia Verónica Nieva (30).
Mi hermana tenía un secreto y se lo llevó a la tumba, y agregó: Tenía que ver con Alicia, porque ella tenía relación con Pérez. Sobre el hecho profundizó: Si van a la fábrica en la que él trabajaba todo el mundo sabía que tenían una relación amorosa. Y añadió: Pienso que podría haber tenido la misma suerte que mi hermana. A lo mejor está enterrada, no lo sé.
Nieva fue vista por última vez el 21 de enero de 2004, cuando salía de su trabajo en una fábrica en Sumalao. Desde ese día no se tuvieron más novedades acerca de su paradero.