CONCEPCIÓN.- Por Constitución, el Gobernador define la política educativa de la Provincia. No es un detalle técnico. Es la llave.
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Se viene la motosierra: pensar y compromiso con los IES
Por Lic. Nicolás Quiroga
Porque quien define la política educativa define qué tipo de persona queremos formar. Define si la educación es un derecho o un negocio. Define si el pibe es persona o es mano de obra.
Por eso, en Valle Viejo y en toda Catamarca, la pregunta que hoy se repite en cada encuentro, en cada aula de los Institutos de Educación Superior (IES), es la misma: ¿Qué va a hacer el próximo Gobernador?
Hay dos modelos en pugna. Y no hay lugar para la neutralidad.
Si le interesa la Educación Pública, jerarquiza
Si de verdad le interesa la Educación Pública, el próximo Gobernador debe definir un presupuesto que jerarquice los IES.
Jerarquizar no es mantenerlos como están: empobrecidos, sin concursos, sin recursos, con docentes mal pagos, con edificios prestados o deteriorados.
Funcionan gracias al compromiso profesional, cultural, educativo y social de sus conducciones, sus comunidades, alumnos y familias, que en el interior asumen ese compromiso como si los IES fueran propios.
Jerarquizar es un programa concreto:
Primero, infraestructura edilicia digna. No se puede hablar de calidad educativa en aulas sin ventilación, sin baños en condiciones, sin biblioteca, sin conectividad, sin espacios para gabinetes. Un edificio digno es dignidad para quien estudia y para quien enseña.
Segundo, Programa de Calidad con financiación de Formación de Formadores. La calidad no es un eslogan. Es inversión. Es formar a quienes forman. Es financiar la actualización, los posgrados, la investigación y las prácticas. Un Programa de Calidad serio, con presupuesto propio, no con voluntarismo.
Tercero, jerarquía salarial y estabilidad laboral docente. No hay educación de calidad con docentes precarizados. Quien forma formadores no puede vivir con salarios por debajo de la dignidad, con horas cátedra inestables, con miedo a quedarse sin trabajo cada año. La jerarquía salarial y la estabilidad laboral son condiciones para enseñar bien y para quedarse en Catamarca.
Cuarto, Gabinete Interdisciplinario en cada IES. Porque el alumno no es solo una nota. Es una persona con historia, con problemas, con salud mental, con familia. Sin Gabinete Interdisciplinario no hay acompañamiento real. Y sin acompañamiento, hay abandono. La salud mental es salud. Y sin salud mental no hay aprendizaje.
Quinto, evaluación para mejorar, no para cerrar. Sí a la evaluación. Pero evaluación con sentido pedagógico. Para detectar problemas, para corregir, para invertir donde falta. No evaluación como excusa para cerrar, como trámite para justificar el ajuste.
Si no hay presupuesto, no hay interés. Hay relato.
Si le interesan los convenios con privadas, el modelo cambia
Si el diseño son convenios con empresas privadas universitarias, el modelo cambia por completo.
Ya no es educación pública. Es educación al servicio del mercado.
La universidad privada no forma personas, forma perfiles laborales. No pregunta qué necesita Valle Viejo, qué necesita Catamarca. Pregunta qué necesita la empresa que paga el convenio.
Y entonces el IES público estorba. Porque es gratuito, porque es público, porque es de todos. Porque no deja ganancia.
Por eso el riesgo es real: primero se lo vacía de presupuesto. Después se lo acusa de ineficiente, de que «funciona mal». Después se lo cierra, uno por uno, con el argumento de que sobran. Y después se firman convenios con las privadas.
Motosierra con guante blanco. Pero motosierra al fin.
Justicia Social Educativa: el dato que duele
El 79 % de quienes egresan del nivel secundario, por razones económicas y sociales, por desigualdad, no acceden a estudios universitarios.
No es porque no quieran. No es porque no puedan intelectualmente. Es porque no tienen cómo pagar un alquiler en otra ciudad, una cuota, un viaje, una vida lejos de su familia.
Para ese 79 %, el IES público, gratuito, cercano, en su pueblo, es la única puerta para seguir estudiando, para formarse, para tener futuro.
Los IES no son un gasto. Son la columna vertebral de la formación docente y técnica en el interior de la provincia. Forman maestros, profesores, técnicos. Forman a quienes después forman a nuestros hijos en las escuelas de Valle Viejo, de Concepción, de todo Catamarca.
Cerrar un IES no es un ajuste administrativo. Es cerrar la puerta a miles de jóvenes de Catamarca. Es romper la Justicia Social Educativa.
El peligro: el alumno como futuro trabajador
Este es el punto más grave. Y es exactamente lo que denunció el papa León XIV en Uruguay: «El trabajo está en función del hombre y no el hombre en función del trabajo».
Pero si el Gobernador entiende al joven alumno de los IES no como una persona, en su condición humana, sino como un futuro trabajador, entonces todo se invierte.
El pibe ya no vale por ser persona. Vale por lo que va a producir.
La docente ya no vale por educar. Vale por lo que rinde.
La escuela ya no es comunidad. Es fábrica.
Y ahí, inevitablemente, pasará la motosierra por los IES. Porque si el alumno es solo un futuro trabajador, el que no «rinde» sobra. El que no se adapta al mercado se descarta.
Por eso, la frase que resume todo el debate:
«Si el alumno es solo un futuro trabajador, la motosierra pasará por los IES».
Nuestra concepción es la contraria
Nosotros decimos lo opuesto.
Gobernar es educar. Y educar es cuidar a la persona.
Por Constitución, el Gobernador define la política educativa. Nosotros le pedimos que la defina así:
Que el IES sea jerarquizado, no cerrado.
Que el presupuesto vaya a lo público, no a las privadas.
Que el alumno sea persona, no futuro trabajador descartable.
Que la evaluación sea para mejorar, no para cerrar.
Que la salud mental sea salud.
Porque si un Gobernador entiende que el hombre es fin y no medio, no pasa la motosierra. Pone el hombro.
Si entiende que la educación es un derecho, no un gasto, invierte.
Si entiende que Valle Viejo y Catamarca necesitan docentes formados, con gabinetes, con acompañamiento, con dignidad, no entrega la formación a las empresas.
Un compromiso que se firma
Por eso, este planteo, que sostuve desde siempre, en la misma vereda, no termina en un discurso. Termina en un compromiso al que aspiro que se sumen intendentes, legisladores provinciales y nacionales, particularmente del PJ, para sostener la educación pública, defender los IES y votar presupuestos que jerarquicen y no que vacíen.
La educación pública no se negocia. No se ajusta. Se defiende.
Quedan tres preguntas abiertas para toda la comunidad de Valle Viejo y de Catamarca:
¿Motosierra para los IES o jerarquía para los IES?
¿Alumno como trabajador o alumno como persona?
¿Convenios con privadas o inversión en lo público?
