jueves 13 de enero de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Lo bueno, lo malo y lo feo

Querido turista que viene a Catamarca, dos puntos

Una serie de consejos para los turistas -y no tan turistas- que visitan Catamarca en estas vacaciones de verano.

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
11 de enero de 2022 - 08:11

Hoy le dejo unos cuantos consejitos (medio larguitos, pero, tómese su tiempo, vale la pena leerlos) para que no incluya el hospital en su recorrido vacacional y a favor de la conciencia ambiental.

Métase al río o arroyo con zapatillas. Deje las ojotas y las crocs en su casa. Las zapatillas secan en menos de 6 horas, una herida cierra en 1 semana y el hueso suelda en 45 días.

Si camina a la vera del río, las piedras sumergidas tienen verdín y algas. Seguro se resbalará.

No lleve tantas pavadas. Disfrute de lo simple. Si va con la conservadora llena, el mantel, la reposera, el bolso, la canasta, la sombrilla y el caniche a upa, es muy probable que se caiga.

El can no morirá si se moja.

Lleve una pinza de depilar y sáquese las espinas apenas se las clava (algunas tienen sustancias irritantes y pueden atacar el sistema nervioso). Tenga ibuprofeno a mano (y algún otro elemento de primeros auxilios). No pierda de vista que en terrenos agrestes y nadie está exento de un involuntario accidente.

Hay arañas, mosquitos, tábanos y bicherío variopinto suelto, por lo que es probable que lo puedan picar, por lo tanto cómprese repelente y Caladryl.

Tranquilo, no toda roncha es picadura de alacrán venenoso. Si lo pica uno, en el acto se va a enterar.

No deje ningún rastro del fuego que hizo, pues es uno de nuestros peores enemigos (hay otros, pero no los quiero nombrar).

Catamarca está al pie (en la ladera oriental) de una de las cordilleras más grandes del mundo (los Andes), ergo, es una provincia montañosa. Recuerde que esto, en catamarcano basic, quiere decir: hay montañas.

Respete los caminos sinuosos, cuestas y quebradas. Aunque su nave levante 150 en subida y usted se crea Jorge Recalde en una competencia del rally, piense que en la próxima curva puede venir uno igual de emocionado que usted.

En una cuesta, tenga en cuenta que el que sube tiene preferencia, por lo que, ante una curva cerrada, dé un toque de bocina, avisando que viene subiendo. Ahhh, no ponga fuerte la música y baje el vidrio.

Existen muchas probabilidades de que en esta época se encuentre con turistas que “por miedo al precipicio”, circulen por medio del camino. No se pare en medio de la ruta o a la entrada de una curva a sacar fotos. Anticipe con tiempo la maniobra que está por hacer y estacione en lugar seguro y visible.

Los catamarcanos ya le dimos instrucciones a la montaña, al valle y al atardecer que intenta fotografiar, para que lo esperen a usted, los minutos que necesite para estacionar.

Si va a la mítica cuesta de El Portezuelo, por favor, le ruego que trate de disimular el tendido eléctrico que unos ineptos e irresponsables hicieron sobre el mayor patrimonio turístico y natural que tiene Catamarca. Ni les importó que la cuesta y su entorno natural están protegidos por la ley.

Lleve una botella de agua cuando salga a caminar –y tráigala de vuelta– porque si pudo llevarla llena, menos le costará traerla vacía.

Si camina por un terreno irregular, sea ladera o valle, siempre ayúdese con un bastón o rama fuerte por si aparece una bicha, que al escuchar los golpes se irá para otro lado, además porque si pisa mal, se evitará un esguince de tobillo.

Llévese su basura, no la deje en el río ni bajo el árbol. Lleve una bolsa de residuos para todo lo que piense descartar: envoltorios varios, cajitas, botellas, papeles de golosinas, paquetes vacíos etc. y lo que otros “olvidaron”.

A la arena y a los yuyos aromáticos del campo no les gusta la yerba usada, posta.

Cúbrase la cabeza con un sombrero de tela aireado, es mejor que una gorra; use protector solar si no quiere dormir a la noche, colgado de una percha.

No intente tocar animales que no conoce, lo pueden morder. Muchos animales autóctonos no son agresivos, pero reaccionan cuando se ven “amenazados” ellos o sus crías o sienten peligro cuando se les invade sus hábitats. Si ud. corre, ellos -por instinto, no por malos- entienden que es una presa.

Las cortaderas se llaman así porque cortan. No se agarre de ellas ni les pase entre medio (las bichas descansan ahí).

Trate de disfrutar de los sonidos “del silencio”, los del campo, la montaña, el arroyo, la cascadita y los que cruzan la quebrada (son terapéuticos, relajantes, mágicos, se lo garantizo). No lleve el “parlantito portátil” de música que compró en Mercado Libre, porque lo que para Ud. es un goce, para otros -la fauna autóctona por ejemplo- puede ser una tortura.

La brisa o el viento entre las ramas, las piedras o los pastizales es más agradable que el mejor acorde que logró Popy Arréguez o Eric Clapton.

No pinte piedras ni utilice ningún tipo de pinturas sobre la naturaleza: no solamente la estropea, sino que además cientos o miles de otras personas se enterarán de lo pelotudo e irresponsable que es usted y le cuento algo más: a nadie le interesa su nombre, ni de dónde es o si está enamorado de Rosa, de Cacho... o de ambos.

Asegúrese de tener las llaves del auto, antes de cerrarlo por completo, la Ley de Murphy dice que el cerrajero -ese día- estará lejos, de vacaciones y sin señal.

No me pregunte por qué, pero hasta hoy en esta provincia hay animales sueltos en las rutas. Son un grave problema y ocasionan daños materiales y pérdidas de vidas. Si maneja de noche, hágalo con extrema precaución.

La penúltima: todos nuestros ríos y arroyos son de montaña y por estos lares, el verano es tiempo de lluvias, en consecuencia: no acampe al lado del río, aléjese un poco y a su vehículo déjelo mirando hacia una vía de escape. Por más que en el vallecito o quebrada donde está ni siquiera se nubló, puede ser que más arriba, en la cuenca, esté lloviendo torrencialmente… y la creciente llegará.

La última: no cruce un cauce crecido. Antes, mire el color del agua, la velocidad de la corriente, material de arrastre y las marcas en las márgenes.

Ahora sí, disfrute de sus vacaciones, de la idiosincrasia de esta mágica, única e irrepetible república de Catamarca.

Respete sus costumbres, sus horarios (la siesta en el interior es sagrada). La mayoría de los negocios cierran al medio día y abren tarde porque usted sale tarde a pasear. Si está acostumbrado a cenar a las 08.00 PM, sepa que en Catamarca, pueden ser las 12 PM y la gente recién pide la carta para cenar.

Gracias por venir a Catamarca y páselo bien, así se lleva el mejor de los recuerdos... ¡y vuelve!

¡Ahhh!, y no se olvide de probar un jigote belicho, un locro de Andalgalá, unos turrones en el yokavil, un cabrito ancasteño, unas empanaditas paclinenses, unos vinitos tinkugasteños, unos tamales pomanistos, unas humitas ambateñas o un estofadito de llama en la puna.

Por lo tanto: ¡allinllañan, guteReise, boa Viagem, bon voyage, goodtrip, bonumiter, braresa, iyiyolculuk!

Negro Aroca

Catamarcano

(Recreado del texto “Consejos a turistas” de Marcela Tobares -una genia-)

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
Habilitación inminente. El nuevo hotel de Fiambalá en 2019. se anunció su inauguración para marzo.

Te Puede Interesar