El asesinato de Santiago Pampillón, el Cordobazo, detención e inauguración del Pabellón de Detenidos Políticos de la Cárcel de Encausados y las Marchas del Silencio.
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Movimientos sociales que hicieron historia
Por R. Alberto Avellaneda
El 29 de julio de 1966 el gobierno del gral. Juan Carlos Onganía anunció la intervención a las universidades. Resistiendo a la medida los estudiantes se concentraban en los centros de Córdoba y Buenos Aires para expresar su repudio. En una asamblea multitudinaria en el Comedor de la Ciudad Universitaria de Córdoba se decide ir a la huelga. La medida fue acompañada por el movimiento obrero, que organizaba ollas populares en los sindicatos en solidaridad con el cierre del comedor universitario.
Se genera una convocatoria a una concentración en la Plaza Colón, en el combativo Barrio Clínicas. En la primera semana de septiembre de 1966, miles de estudiantes nos convocamos a la Plaza Colón para atraer al grueso del aparato represivo y pasar de boca en boca que la asamblea se haría en una esquina céntrica el 7 de septiembre a las 20.
Terminamos rodeados por la policía, que apagó el alumbrado público e iluminó la concentración con reflectores. En barrios cercanos se concentraban miles de estudiantes, y decenas de patrulleros y la policía montada dieron inicio a una batalla campal, con el aire saturado por los gases lacrimógenos.
En un momento dado, la policía comenzó a replegarse y el dominio estudiantil se hizo más fuerte. Desbordados los uniformados comenzaron a reemplazar los gases lacrimógenos por las balas. En la plaza Colón, salíamos como podíamos del cerco policial y marchábamos al centro mientras la batalla se libraba en un radio de veinte cuadras, con la novedosa utilización de bolillas de vidrio para producir el rodamiento de los caballos y la caída de sus monturas.
“Han matado a un estudiante”, anunciaba el Canal 10 de los SRT de la universidad. En la avenida Colón al frente de la Galería Cinerama un policía había disparado a sangre fría sobre Santiago Pampillón, quien herido en la cabeza fue trasladado a pocas cuadras al Hospital de Urgencias.
Esa noche, los estudiantes fueron nuevamente reprimidos cuando se concentraron frente al hospital, replegándose en el barrio Clínicas hasta el amanecer.
En la avda. Gral. Paz, entre Santa Rosa y avda. Colón, al frente del auditorio de Radio Nacional, fui detenido mientras caminaba con otros 10 estudiantes por policías de civil, que nos hicieron posar para un fotógrafo de la revista sensacionalista Así. Fuimos inmediatamente trasladados para inaugurar el flamante pabellón de presos políticos en la Cárcel de Encausados.
En cuanto nos hicieron tocar el pianito (pintar los 10 dedos para ficharnos), y alojarnos en una celda con olor a pintura reciente, se hizo presente la Comisión de Abogados de Detenidos Políticos, presididos por el dr. Oscar Eduardo Roger, quienes consiguieron ponernos en libertad a las 24 hs.
La resistencia del 66, la ocupación del barrio Clínicas y la lucha de calle del movimiento estudiantil creaba un polo antidictatorial y fortalecía su relación con el movimiento obrero, siguiendo a Agustín Tosco y la CGT de los Argentinos.
Dentro de la mejor tradición de rebeldía estudiantil inaugurada con el movimiento de la Reforma Universitaria en Córdoba en 1918, el asesinato de Pampillón, símbolo por su doble condición de obrero y estudiante, estructuró la unidad obrero-estudiantil y fue el inicio de un sendero que el 29 y 30 de mayo de 1969, desembocaría en la batalla de dos días entre el pueblo cordobés y la policía que pasó a la historia con el nombre de “Cordobazo” y significó el principio del fin la dictadura.
Marchas del silencio
El fenómeno social instaurado como hecho distintivo reclamando justicia al gobierno peronista de Ramón Eduardo Saadi por la muerte de la estudiante del Colegio del Carmen María Soledad Morales, dirigido por la monja Martha Pelloni, se inscribe en esa larga tradición contestataria y de reclamo social de los estudiantes y el movimiento obrero, inaugurado con la Reforma Universitaria de 1918, presente en el Catamarcazo al gobierno de Horacio Pernasetti y ratificada en el Cordobazo. Las Marchas del Silencio recibieron la distinción Personaje del Año y Premio Mayor “Catamarca ‘90”, de la Agencia Sagitario Producciones.