sábado 21 de marzo de 2026
Editorial

Combatir los contenidos falsos es construir ciudadanía

Una sociedad que carece de capacidad de análisis crítico de la realidad corre riesgos de ser manipulada. Dar por cierto determinados hechos o discursos sin detenerse a analizar si poseen siquiera rasgos de veracidad conduce a la construcción de una realidad alternativa, que luego resulta difícil de desmontar.

Las fake news (noticias falsas) que circulan, fundamentalmente por redes sociales pero también por algunos medios de comunicación, se han vuelto una pésima costumbre, y el único modo de contrarrestarla es a través de un análisis crítico y cuestionador de lo que se dice o se muestra, sopesando cuánto de razonabilidad hay en esos contenidos y recurriendo a fuentes confiables o inobjetables.

Dar crédito a todos los mensajes que circulan por el mundo virtual, sobre todo redes sociales y servicios de mensajerías, además de distorsionar la realidad, complica la vida propia y la de los demás. Hace unos días, un mensaje falso respecto a un presunto nuevo desabastecimiento de los combustibles provocó que decenas de automovilistas catamarqueños se movilizaran a las estaciones de servicio formando colas. Hubo casos en los que esperaron más de una hora en la fila. No se les ocurrió analizar la veracidad del mensaje, consultar medios de comunicación, constatar que en todo el país el abastecimiento era normal. De haberlo hecho no hubiesen perdido tiempo.

Cuando los mensajes falsos o engañosos se refieren a cuestiones vinculadas a la política el tema cobra particular gravedad, sobre todo en tiempos electorales, en los que los ciudadanos votan de acuerdo a convicciones, pero también a estados de ánimo, sensaciones. Y es ahí donde un contenido falso puede gravitar para que se elija una opción política en desmedro de otra.

En los últimos días circularon videos manipulados del candidato a presidente de Unión por la Patria, Sergio Massa, en los que se lo ve presuntamente bajo los efectos del alcohol o las drogas. Editadas probablemente con herramientas de la Inteligencia Artificial, las imágenes intentan perjudicar al ministro de Economía. Antes de las elecciones nacionales, la víctima de manipulaciones similares fue la candidata de Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich.

El Ancasti integra la alianza de medios Reverso, que desde hace varios años se propone luchar contra la producción y viralización de contenidos desinformantes. Reverso revela los contenidos falsos o engañosos, pero también ha diseñado un instructivo para que todos los ciudadanos se sumen a la tarea. Se aconseja, por ejemplo, que ante cualquier contenido, es vital prestar atención a la fuente y no compartir aquella que no sea información verificada. “Además, frente a una cadena de WhatsApp que dice “Reenviado” o “Reenviado muchas veces”, por ejemplo, prestar especial atención porque eso significa que el autor de ese contenido no está claro y no es quien mandó el mensaje. Y sobre todo, ante la duda, no compartas”.

En épocas de la posverdad, es decir, “cuando las aseveraciones dejan de basarse en hechos objetivos, para apelar a las emociones, creencias o deseos del público”, combatir los contenidos falsos o engañosos es un modo muy eficaz de construir ciudadanía.

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