jueves 26 de marzo de 2026
Editorial

Banderas rojas

Si bien el Día por la No Violencia en el Noviazgo se conmemora el 27 de mayo, el Ministerio Público Tutelar de la Ciudad de Buenos Aires aprovechó el Día de los Enamorados, que se festejó ayer, para lanzar una campaña que tiene como objetivo promover vínculos afectivos sanos y relaciones libres de violencias entre los adolescentes.

La campaña se denomina “Si hay bandera roja, no te metas” y alerta sobre situaciones de violencia que suelen manifestarse entre parejas de ese grupo etario y que no siempre son visibilizadas o identificadas como tal. Lo que se persigue es que, sobre todo las víctimas, pueden asumir esa situación y se animen a procurar ayuda o denunciar las agresiones.

Se estructura en base a imágenes donde se ven banderitas rojas acompañadas de advertencias respecto de situaciones que se dan en relaciones de pareja y que denotan un contexto de violencia: “si toda tu gente le cae mal”; “si te habla mal o todo el tiempo se enoja”; “si quiere revisar tu teléfono”; “si cuestiona cómo te vestís”; “si siempre critica lo que decís”; son algunas de estas frases.

“En las redes sociales circula una tendencia que es poner bandera roja (red flag) a determinadas situaciones que se dan al comienzo de una relación que opera como una señal de alerta y es justamente ahí donde puede existir algún peligro. Dimos cuenta de este movimiento para diseñar una campaña para que las y los adolescentes se sientan identificados con los símbolos y el lenguaje”, explicaron los organizadores de la campaña.

El movimiento “red flag” surgió en TikTok. Los usuarios de esa red social empezaron a utilizar el emoji de la bandera roja como señal de alerta, a los fines de revelar la existencia posibles relaciones tóxicas y comportamientos violentos.

Hay noviazgos adolescentes violentos que terminan de la peor manera. Por ejemplo, según la Oficina de las Mujeres de la Corte Suprema de Justicia, de las 251 víctimas directas de femicidios cometidos durante el año 2020, 24 eran niñas y adolescentes. Y la mayoría de los victimarios sus parejas. Pero hay otros tipos de violencia menos visibles, como las mencionadas en la campaña de la bandera roja, que sin embargo denotan una relación tóxica o enfermiza, que puede escalar peligrosamente. Lo mejor es, si se presentan estas situaciones, que la relación no continúe.

Uno de los problemas es que muchas veces las víctimas de estas violencias cotidianas no son conscientes de ellas, o, si lo son, terminan justificándolas o perdonándolas. Muy difícilmente, una vez iniciada esta secuencia de malos tratos y hostigamientos haya una rectificación. De modo que resulta necesario que personas del entorno afectivo de las víctimas estén atentas a percibir señales de que algo no anda bien.

También es imprescindible la prevención, en la que deben jugar un papel clave las escuelas en actividades que deben encuadrarse en la Educación Sexual Integral, herramienta que ha funcionado eficazmente en los últimos años para detectar casos de violencia contra niñas y adolescentes, también en casos de relaciones de pareja.n

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