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EDITORIAL

Cambio de matriz, política de estado

31 de octubre de 2021 - 01:08 Por Redacción El Ancasti

En la estratégica Cumbre Climática que hoy comienza en Glasgow, Argentina propondrá la creación de un Comité de Financiamiento Climático, integrado por los países ricos y los países en desarrollo para contar con fondos para energías renovables y dejar de depender de recursos fósiles, según informó el Ministerio del Ambiente.

Lo paradójico de la propuesta argentina, que por supuesto es muy interesante y además aplicable si hay voluntad política de impulsarla, es que se formula en el preciso momento en que la Argentina acaba de lograr su producción récord de barriles de petróleo –el combustible fósil de mayor incidencia global- y avanza en la producción de gas en el yacimiento de Vaca Muerta. 

El cambio de matriz energética es clave para empezar a revertir el calentamiento global que amenaza gravemente al planeta. Y Argentina tiene todas las condiciones naturales para promover rápidamente esa transformación porque cuenta con los recursos naturales suficientes, y también con los recursos humanos para llevarla a cabo. Expertos indican que, si se utilizara al máximo el potencial, el país podría autoabastecerse y abastecer a buena parte de América del Sur. Por supuesto, montar semejante infraestructura requiere de inversiones formidables que no pueden efectuarse sino en el largo plazo.

En 2020 la producción de energía de fuentes renovables representó en nuestro país el 9.5% del total de la generación eléctrica, otro récord (en 2019 el porcentaje había sido del 5,9%), aunque muy por debajo de la potencialidad e incluso de los porcentajes que pueden ostentar otros países, particularmente algunos europeos que se encuentran a la vanguardia de las energías eólica y solar. Actualmente, alrededor del 20% de la energía que consume la Unión Europea proviene de fuentes de energías renovables.

Pero hay algunos países de esa región que tienen proporciones mucho mayores. Alemania, por ejemplo, alcanza el 65%.
La meta fijada por Argentina de llegar al 20% en 2025 es fácilmente cumplible en función del crecimiento exponencial que se viene registrando en la última década.

Un reciente informe de Climate Transparency, que reúne a especialistas de todo el mundo, señala con claridad la potencialidad argentina, pero supeditada a determinadas condiciones. Enrique Maurtua Konstantinidis, asesor Senior de Política Climática en Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), señala que el mencionado reporte “muestra claramente que Argentina puede hacer más y que aún le queda un largo camino por recorrer. El país es un digno candidato para recibir apoyo internacional, pero también tiene que demostrar que las condiciones están dadas para poder llevar a cabo la transición. Para esto es necesario balancear las condiciones en las que se encuentra el sector energético, estableciendo reglas claras para definir un mínimo marco en el mediano plazo”.

Para lograr ese objetivo, el cambio de matriz energética debe ser sostenido por todos los gobiernos, en sus distintos niveles y más allá del color político de la gestión. Lo que habitualmente se denomina política de estado.

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