jueves 22 de enero de 2026
|| CARA Y CRUZ ||

Negociación enredada

Por Redacción El Ancasti

Hoy se reanudará la paritaria docente provincial y el panorama se presenta más complicado que antes. Por un lado, la gobernadora Lucía Corpacci había anticipado hace unos días que sería "muy difícil” para la Provincia conceder el incremento salarial que piden los gremios docentes. Y ayer salió el ministro de Hacienda, Ricardo Aredes, a precisar la definición: dijo que la situación financiera de la Provincia es "delicada” y que, en consecuencia, "no es factible dar un 40 por ciento a los docentes”. Pero, por otra parte, la negociación parece estar estancada en el orden nacional y el 40 por ciento de aumento que les había prometido el ministro de Educación, Esteban Bullrich, a los gremios nacionales se presenta como una meta de cumplimiento imposible para el resto de las provincias. Justamente los gremios locales esperaban llegar a la reunión de esta tarde con una pauta salarial nacional cerrada para exigir que el Gobierno provincial se acoplara. Todo indica que la discusión deberá transitar de ahora en adelante por otros carriles. Esto es, los parámetros a tener en cuenta serán menos ambiciosos y bastante más ajustados a la realidad financiera del país y de las provincias. Un sinceramiento que debería alcanzar para llegar a un acuerdo razonable y evitar el tradicional conflicto que se produce, casi invariablemente, en cada inicio de ciclo lectivo.


Hasta el jueves, todo indicaba que la pauta salarial nacional estaba firme y que los gremios nacionales aceptarían la propuesta que les había anticipado el ministro Bullrich, de llevar el sueldo mínimo de $6.060 a $7.800 pesos a partir de febrero y a $8.500 pesos desde el 1 de julio. Pero esa tarde, el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, recibió a los ministros de Hacienda de las provincias, entre los cuales estaba Aredes, para abrir la ronda de diálogo en torno al régimen de coparticipación federal, recibió algunos reclamos por la deducción del 15 por ciento y, de paso, surgió fuera de agenda el tema de los salarios docentes. Aquí fue cuando Frigerio tuvo el pulso de la indignación que la propuesta de Educación había provocado entre los gobernadores, desde los más afines al Gobierno nacional hasta los más rebeldes. Por esa razón llamaron a Bullrich al recinto de la reunión para que explique el asunto a los ministros de Economía. Para aplacar el enojo, les aclaró que las provincias deberán afrontar solamente hasta el 25 por ciento de los incrementos y que la Nación cubrirá el resto a través del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). Sin embargo, la paritaria nacional, a partir de allí, quedó envuelta en la incertidumbre y se trabó la firma del acta entre las partes en el Ministerio de Trabajo.


Uno de los ministros más enérgicos con la avanzada nacional fue Roberto Gattoni, de San Juan, quien en declaraciones a la prensa dijo: "Las provincias no tenemos ninguna posibilidad de pagar el 40 por ciento. Para nosotros, el techo de 25 por ciento es inamovible". Luego del encuentro con los representantes provinciales, Bullrich hizo saber a los gremios que pretendía incluir en el acta de acuerdo un tope del 25 por ciento, lo que estos interpretaron como una intención para limitar las negociaciones en las provincias. En suma, hoy todos volverán a verse las caras: Bullrich y los gremios nacionales, y su par de Catamarca Daniel Gutiérrez con los sindicatos provinciales. Pero si no hay acuerdo nacional, es seguro que tampoco lo habrá aquí. Y más allá de que la Provincia pueda presentar otra oferta por su cuenta, los gremialistas ya anticiparon que no se sentarán a la mesa si no están presentes el ministro de Gobierno, Gustavo Saadi –a quien consideran como la "prenda de la garantía de legalidad”-, y el subsecretario de Hacienda, Ariel Luna. El pobre Gutiérrez, ante tanta desconfianza, ayer dijo que estas condiciones que ponen los docentes para negociar son una vergüenza y que se siente "ninguneado” como titular del área. Nadie más que él sabrá por qué se vino abajo tan rápidamente en la consideración de sus interlocutores.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar