domingo 5 de abril de 2026
|| CARA Y CRUZ ||

Ciudad Satélite: nada es "normal"

Por Redacción El Ancasti
El sábado pasado, después de la zozobra vivida por los vecinos de la Ciudad Satélite a raíz de una creciente del Ongolí, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) publicó una solicitada bajo el título "Situación normal en Valle Chico", para "llevar tranquilidad a todos los catamarqueños, ya que el complejo urbanístico se encuentra en perfecto estado y tanto los beneficiarios como sus viviendas no corrieron riesgo alguno". Si fue así, ¿por qué motivo se movilizaron a la Ciudad Satélite Defensa Civil y el SAME el viernes por la tarde? La gente, que ya estaba asustada por lo que podía pasar si el caudal de la crecida se incrementaba, se alarmó más. Lo real y cierto es que el vado podía atravesarse con dificultad y Defensa Civil y el SAME se movilizaron para atender cualquier contingencia. No pasó nada grave, en efecto y por fortuna, pero podría haber pasado y debe tenerse en cuenta que no llovió tanto. Es decir que el IPV miente, pues si la situación en la Ciudad Satélite hubiera sido "normal" no hubiera sido necesaria la presencia de Defensa Civil y el SAME. No era normal y por eso fue preciso tomar prevenciones para actuar con celeridad si llegaba el caso.





Pasa que la Ciudad Satélite está localizada en terrenos inconvenientes, porque fue un negocio millonario de familias catamarqueñas ligadas a la política, que cobraron 20 millones de pesos en la transacción. La operación fue polémica, porque se ofrecieron otros terrenos, mejor ubicados, más aptos para la edificación y que no requerían las millonarias inversiones en infraestructura que se necesitan para la Ciudad Satélite, que incluye, por cierto, el puente aún inconcluso. Las sospechas se incrementaron cuando se advirtió que los trabajos se realizaban sin haber cumplido con los requisitos que la Municipalidad de la Capital le exige a cualquiera para hacer una mísera tapia. Es lógico que Defensa Civil y el SAME se movilicen al lugar en cuanto caen un par de gotas: si ocurre una desgracia, el escándalo será mayúsculo y los costos políticos enormes tanto para el Gobierno como para la Municipalidad. Las demoras en terminar el puente obedecen a sucesivos cambios en el proyecto por la incertidumbre que hay en torno al volumen que podrían adquirir las crecientes. Con el precedente fresco de la tragedia del Ambato, no falta quien diga que tal vez sea mejor no hacer puente alguno y resignarse al vado.




A propósito de la Ciudad Satélite, el geólogo, Alfredo Marchioli, dirigente de la UCR local, publicó un artículo en el que señala que "la aptitud de la zona cuenta con observaciones por parte de la Dirección de Hidrología de la Provincia y, por ende, no cuenta con el certificado de no inundabilidad. Consecuentemente, la Municipalidad de la Capital desaprobó la construcción de viviendas". Se pregunta además cuáles fueron los criterios aplicados para seleccionar ubicación tan inconveniente, dada los elevados costos adicionales que demanda el proyecto "por la necesidad de dotar de accesos, obras hidráulicas (puentes y desagües), agua potable, energía eléctrica, cloacas y servicios de educación, salud, transporte, alumbrado público, recolección de residuos y seguridad. Con el mismo dinero se estima que podrían realizarse un 30% más de viviendas, es decir, 1.200 casas más". La localización es irracional salvo por un detalle: de movida se pagaron 20 millones de pesos por los terrenos y los trabajos demandan enormes movimientos de suelos con máquinas cuya utilización se abona por hora y es imposible controlar. 
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