Mejor prevenir que curar, dice el viejo lema, aplicable a cualquier cuestión en la que adoptar medidas que eviten la consumación de un hecho sea siempre superador que mitigar sus consecuencias. Pero aplicado literalmente, esto es, relacionado con el cuidado de la salud tiene, asimismo, un innegable valor.
De hecho, los países con mayor desarrollo en el ámbito de la salud pública adjudican la mayor parte de sus logros al desarrollo de la Atención Primaria de la Salud (APS), que pone el énfasis en los aspectos preventivos.
Si bien la APS aborda también los aspectos asistenciales de la salud, el eje principal de esta atención casa por casa son la promoción de la salud, la educación sanitaria y la prevención de las enfermedades.
En nuestra provincia, donde el sistema sanitario atraviesa una crisis quizás sin precedentes, resulta cada vez más necesario reforzar la atención primaria, de modo de evitar el desarrollo de enfermedades que obliguen a las personas a ingresar recurrentemente al sistema de salud como paciente.
Por eso constituye un anuncio auspicioso el realizado por el Ministerio de Salud de la Provincia respecto del proceso de capacitación que recibirán los 500 agentes sanitarios de la provincia entre este mes y el próximo de septiembre.
La gran mayoría de estos agentes -que trabajan en lo que se denomina la primera contención, el primer cinturón de prevención, de detección de enfermedades y necesidades sanitarias de la población, en especial en los lugares más alejados de los centros urbanos de la provincia- son sostenidos económicamente a través del financiamiento de organismos nacionales. De modo que al aporte provincial a través de actividades de capacitación que, dicho sea de paso, no se realizaban desde hace ocho años- resulta complementario del sostenimiento económico a través del pago de becas y la participación en programas específicos.
Los contenidos de la capacitación incluyen la definición de estrategias sanitarias, la presentación de informes, primeros auxilios, enfermedades prevenibles, vacunación, situaciones de riesgo y un gran abanico de situaciones, incluso tareas ligadas al trabajo social.
Los agentes sanitarios realizan un trabajo esforzado y escasamente remunerado- que impacta positivamente en la salud de la población. Han tenido una destacadísima actuación en tareas asistenciales y preventivas en algunos episodios de gravedad en la provincia, como por ejemplo luego del alud que afectara gravemente a las poblaciones de El Rodeo y Siján el pasado mes de enero.
Por eso debe celebrarse que desde el Gobierno provincial se apunte, por ahora con tareas de capacitación, a reforzar el impacto positivo que estos trabajadores provocan con su accionar cotidiano. Pero, sin duda, en una provincia donde los hospitales y sanatorios están casi permanentemente colapsados, los consultorios llenos de pacientes y la obra social provincial en bancarrota, se requiere que el Estado ponga mucho más énfasis en el desarrollo de la faz preventiva de la salud pública.
En ese marco, la capacitación de los agentes sanitarios es apenas un aliciente. Pero es necesario una tarea de largo plazo, una estrategia planificada y coherente que apunte a vigorizar la atención primaria de la salud.