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Mujeres que transforman

Violencias por razones de género en minería

18 de noviembre de 2025 - 10:53

En la alta puna, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, donde la minería suele asociarse a máquinas, geólogos y faenas duras, también se están gestando procesos de cambio cultural. Uno de ellos tiene rostro de mujer. Florencia Martínez, responsable de Responsabilidad Social Corporativa e Institucionales de Abra Silver, habló con NOAPRODUCTIVO sobre el Cuarto Encuentro de Mujeres Líderes del NOA, una iniciativa que busca pasar “de la prevención a la acción” frente a las violencias por razones de género dentro del sector minero.

Una minería con mirada humana

Abra Silver es un proyecto minero metalífero que trabaja en etapa de exploración en el límite entre Catamarca y Salta, en Antofagasta de la Sierra. Florencia cuenta que en esos paisajes extremos también se construyen nuevas formas de relacionarse dentro de la industria.

“Queríamos que el título del encuentro fuera inquietante —dice—, porque los diagnósticos ya están hechos. Ahora hay que actuar: mejorar los protocolos, capacitar, sensibilizar y garantizar espacios de trabajo seguros para todas las personas, sin distinción de género.”

El encuentro, realizado junto a Women in Mining Argentina (WiM), reunió a representantes del Estado provincial, cámaras empresarias, sindicatos, universidades y organizaciones sociales, logrando una convocatoria transversal e inédita para el norte argentino.

Del diagnóstico al compromiso

Uno de los resultados más destacados fue la firma de un Acta Compromiso Intersectorial, rubricada por empresas mineras, el Gobierno provincial, las cámaras de proveedores, WiM Argentina y el sindicato AOMA.

El documento plantea una hoja de ruta hacia marzo de 2026, cuando se presentarán los primeros resultados concretos de las acciones acordadas. “Queremos visibilizar lo invisible —explica Martínez—. La industria está cambiando y lo importante es hacerlo con responsabilidad, con compromiso real y con participación de todos los sectores.”

“Hoy, el 38% de nuestro equipo son mujeres”

La ejecutiva destaca que en Abra Silver la inclusión ya es una política concreta, no un discurso. “Hoy, el 38% de nuestro plantel total son mujeres en distintos roles y jerarquías. Tenemos lactario, flexibilización de rosters y capacitaciones permanentes. La igualdad no se declama: se construye día a día”, afirma.

Durante el encuentro, también se compartieron experiencias de otras empresas y comunidades, como los proveedores de Ciénaga Redonda, que desarrollaron iniciativas productivas con fuerte participación femenina. “Fue muy emocionante escuchar esas historias. Hay mujeres en los pueblos más alejados que están creando sus propias oportunidades”, señala.

Protocolos, confianza y cultura organizacional

Martínez subraya la importancia de contar con protocolos claros de prevención y denuncia ante situaciones de violencia o acoso. “En Abra Silver tenemos canales internos de denuncia y equipos capacitados para actuar. Pero lo más importante es generar confianza: que las personas se animen a hablar, que sepan que están en un entorno cuidado y confidencial.”

La ejecutiva reconoce que el sector minero está viviendo un proceso de transformación cultural. “Venimos de una historia donde las mujeres no podían ingresar a la mina. Era algo cultural, incluso religioso. Hoy eso cambió, pero todavía hay desafíos: hay que revisar las masculinidades, aprender a convivir en entornos más diversos y respetuosos.”

La industria como escuela de vínculos

Florencia Martínez se incorporó a la minería hace una década, movida por su interés en el derecho ambiental y los conflictos socioambientales. Su recorrido la llevó a trabajar en distintos proyectos, desde el litio hasta los metales preciosos.

“Cada comunidad enseña algo distinto. En este trabajo, uno aprende todos los días. Es clave construir relaciones sanas, transparentes y sostenibles. Si no hay confianza, no hay licencia social posible.” Y agrega una reflexión que resume su filosofía laboral: “La minería necesita ser más humana. No se trata solo de extraer recursos, sino de generar vínculos sólidos con las comunidades. Ese es el verdadero contrato social.”

El futuro: construir desde la acción

El próximo desafío está marcado: marzo de 2026. Para entonces, las empresas y organismos firmantes deberán presentar avances concretos del acta intersectorial.

Hasta entonces, el compromiso es claro: seguir trabajando en protocolos, capacitaciones, políticas de igualdad y espacios de participación real para las mujeres en la industria. “El cambio ya empezó —dice Florencia—. Lo importante es sostenerlo en el tiempo y hacerlo entre todos.”

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