domingo 22 de enero de 2023

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Superalimentos ancestrales

Taller de algarroba y otros frutos del Monte

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En San Martìn, Departamento Capayán, se dictó un curso para profundizar en el uso y aprovechamiento de un recurso de la zona, que podría generar una nueva alternativa productiva y al mismo tiempo alimentaria. La algarroba.

No son novedosos los intentos de recuperar los valores de superalimentos regionales para las generaciones actuales, algo que, nuestros mayores, administraban con sabiduría de las vainas de ese árbol fuerte, protector y abundante.

Con la invitación a expositores que, desde hace tiempo recopilan, organizan y difunden saberes ancestrales, la localidad conoció formas de trabajo, almacenamiento y procesamiento para incluir en sus dietas o incluso pensar en su comercialización.

Relatos

Pablo Rosalìa, fue el expositor principal en el taller que se concretó en San Martin y forma parte de una asociación, “Relatos del Viento”, que desde la recuperación de conocimientos y pràcticas culturales a través de la oralidad, construye un relato sobre el valor sustancial del algarrobo y otras tradiciones. Califica al fruto del algarrobo como uno de los superalimentos, reconocidos por nuestros abuelos y dejado de lado por la colonización de los ultraprocesados y explicó la importancia de recuperar las tradiciones, pero también de darle una lógica comercial. Lógica, sobre la cual ya están avanzando multinacionales que vienen y compran por toneladas algarroba para incorporar a una demanda que el mundo está generando. “La idea es compartir saberes de nuestros abuelos, pero con un perfil comercial, para darle dinamismo, esto tiene que tener un impacto en las economías regionales”, sostuvo Rosalía en diálogo con Noaproductivo y afirmó que el punto de partida es “el valor cultural, ambiental, social y nutritivo que se desconoce.Mientras empresas transnacionales compran a pequeñas cooperativas argentinas toneladas de algarroba porque el valor nutritivo es impresionante”, nosotros desconocemos esa potencialidad, “debemos trabajar en hacer visible el negocio”.

Precio

Volver, recuperar, actualizar, mostrar el proceso, todo forma parte del taller que instala el orgullo de lo propio “en el taller recreamos cuentos y creencias de otros usos del algarrobo. Estos talleres no los tendríamos que estar haciendo, pero una colonización brutal lo señaló como comida de animales, de indios, de pobres. En las dietéticas de BsAs, se pagan 3 mil pesos por el kilo de harina de algarroba, en clubes gourmet se pagan fortunas”. Hay tradiciones y cultura en juego, pero también soberanía alimentaria e ingresos para las economías regionales. “Hemos reemplazo esa alimentación, sana, nuestra, cultural, por harinas procesadas, gaseosas, arroces, comidas procesadas”. Para el referente de la asociación Relatos del Viento, no todo está perdido, “la buena noticia es que cada vez más gente empiezan a darle valor, hoy muchas familias que viven de la algarroba en el interior de Córdoba” afirmó. Y se quiere seguir trasladando el modelo, “en Catamarca hay productores y procesadores de algarroba maravilloso, la idea es volver a entusiasmarlo y contarlos pero en clave económica. Estas producciones mueven dinero, sino, lo que pasa, es que vienen de afuera y se la llevan y le quintuplican el valor”.

Taller

Los talleres, que incluyeron información sobre recolección, procesamiento y comercialización, también abordaron el alto valor nutritivo, cultural, ambiental y económico de la algarroba, sometida a una injusta subestimación, especialmente, en nuestras comunidades del interior provincial. Dicho encuentro no sólo tuvo como objetivo dialogar sobre saberes, información y experiencias en torno a la algarroba, sino también, compartirle al público las claves para el aprovechamiento económico de este valioso recurso local.

El taller fue dividido en dos instancias. En la primera (diciembre, próxima a la recolección) se trabajó en la recolección, almacenamiento, adecuación y comercialización de la chaucha de algarroba. Mediante una exposición amena a partir de videos y fotografías, se compartieron experiencias y se dialogó además sobre el valor cultural, ambiental y educativo de la algarroba. En una segunda instancia (febrero) procesaremos las chauchas en un molino para transformarlas en harinas, infusiones y realizaremos algunas sencillas recetas para promover el consumo familiar y comunitario.

Relatos del viento

La acción formativa fue gratuita y posible gracias a la colaboración económica del grupo “Metas Compartidas”, una fundación que trabaja con objetivos comunes.

Asociación Cultural Relatos del Viento y coordinador de los proyectos “Taller de algarroba y otros frutos del Monte” y “Algarroba en Potencial” en distintas localidades del norte cordobés. Relatos del viento, que hace 20 años que está trabajando, es una asociación sin fines de lucro, que se dedica a salvaguardar tradiciones culturales y los resguardos que surgen desde la oralidad. Se han tomado registro de mas de 500 personas. A partir de esta recopilación y difusión de estos saberes.

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