Educación técnica: la base invisible del desarrollo productivo
Durante la semana pasada, la Educación Técnica, celebró su desarrollo con exposiciones, presentaciones y competencias que mostraron, una vez más, el abanico de oportunidades y aprendizajes para nuestros jóvenes. En toda la provincia, las escuelas técnicas e industriales, sostuvieron por año los sueños de miles de jóvenes ávidos de conocimiento.
En diálogo con NOAPRODUCTIVO, el ingeniero y profesor Rodolfo Vivanco reflexiona sobre el rol estratégico de las escuelas técnicas, el desafío de su financiamiento y la urgencia de pensar la educación como una política de Estado orientada a la producción.
En plena Semana de la Educación Técnica, el ingeniero Rodolfo Vivanco, docente con más de dos décadas de experiencia en el ámbito técnico-industrial, dejó una reflexión que atraviesa tanto la educación como la economía: “Podés montar una planta fabril en dos meses, pero en ese mismo tiempo no formás ni siquiera un auxiliar electricista. El desarrollo productivo empieza con la formación del recurso humano”.
Esa idea, contundente, ordena la conversación. Vivanco describe la educación técnica como un verdadero ecosistema de tres niveles —formación profesional, educación técnica secundaria y educación técnica superior— que constituye la base de toda la matriz productiva de una provincia y del país. “Sin técnicos no hay industria posible. Y sin educación técnica no hay técnicos”, resume.
Política pública y política de Estado
El ingeniero insiste en una distinción clave: formar técnicos no puede depender de vaivenes políticos. Se trata, dice, de una política de Estado que requiere continuidad, inversión y visión de largo plazo. “Hay que pensar qué tipo de sociedad queremos construir. Si no hay una política económica y productiva que demande y valore la formación técnica, las escuelas terminan siendo cáscaras vacías”, advierte.
El ejemplo histórico que da es contundente: durante los años ’90, con la aplicación de la Ley Federal de Educación, muchas escuelas técnicas se transformaron en colegios polimodales. “Eso destruyó el sistema técnico: se perdió equipamiento, oficios, y sobre todo, formadores. Lo vivimos. Hubo provincias que resistieron, Catamarca no. Pero incluso en esas condiciones, hubo docentes que mantuvieron viva la escuela técnica, abriendo los talleres por la puerta de atrás”, recuerda.
Un sistema que resiste y forma
A pesar de los altibajos, el sistema técnico sigue siendo uno de los sectores más resilientes de la educación pública. En toda la provincia, las escuelas técnicas mantienen una alta demanda. “Los chicos siguen eligiendo esta modalidad, aunque es sacrificada: estudian siete años, con doble turno, y empiezan a los 11 años. Es un esfuerzo enorme, también para las familias”, explica Vivanco.
Esa perseverancia se traduce en resultados concretos. Los egresados técnicos, señala, “son personas que entregan soluciones: saben trabajar en equipo, razonan, diseñan, cumplen. No se achican ante los problemas”.
No es casual que las empresas busquen técnicos aún antes de que terminen la escuela. Las prácticas profesionalizantes —pasantías en el mundo real— permiten que los alumnos adquieran experiencia y generen vínculos laborales duraderos. “Muchas veces las empresas no quieren soltarlos. Detectan talento y lo quieren incorporar ya”, cuenta Vivanco.
Desfinanciamiento y contradicciones
Sin embargo, el panorama actual es preocupante. Según el docente, la educación técnica atraviesa una crisis de financiamiento severa: “Para este año debían transferirse dos billones de pesos a las provincias según la Ley 26.058, pero no hay datos de cuánto se ejecutó. Y lo más grave: el presupuesto 2026 directamente no prevé fondos para educación técnica.”
Vivanco lo califica como “gravísimo”. Explica que la educación técnica es cara —por equipamiento, insumos y mantenimiento—, pero es también la inversión más rentable en términos de desarrollo productivo. “Si no formás técnicos, después tenés que importarlos o resignarte a que las oportunidades se te escapen. Ya vivimos eso cuando se instaló Minera Alumbrera: se llevó todos los técnicos que había y hasta profesores. Eso no se recupera más”, advierte.
Innovación, IA y futuro 4.0
A pesar de las dificultades, el sistema técnico no está ajeno a los cambios tecnológicos. Vivanco explica que la inteligencia artificial y la simulación digital ya son herramientas cotidianas en las aulas.
“Lo que no tenemos como maquinaria lo simulamos con software. Ya hay talleres móviles de realidad virtual para soldadura. Catamarca cuenta con uno, y es impresionante: reproduce el sonido, el movimiento, todo, sin riesgos”, comenta.
En sus clases sobre procesos mineros 4.0, el ingeniero muestra cómo en Chile las operaciones remotas son una realidad: “Los operarios controlan plantas desde cientos de kilómetros, con cascos de realidad aumentada y guantes hápticos. Ese es el futuro que ya está ocurriendo del otro lado de la cordillera.”
Una elección para el futuro
Vivanco sostiene que Catamarca debería ampliar la educación técnica, sobre todo en el interior provincial. “Hay departamentos que no tienen escuelas técnicas, y eso significa menos oportunidades. El chico que elige esa formación tiene prácticamente asegurada su inserción laboral, dentro o fuera del país. Pero hay que acompañarlo: muchos deben enfrentar el desarraigo desde muy jóvenes.”
En ese sentido, recuerda con orgullo a sus exalumnos: técnicos formados en Belén o Andalgalá que hoy trabajan en Perú, Australia o el sur argentino. “Detrás de cada emprendimiento productivo en el interior, siempre hay alguien formado en una escuela técnica”, dice con una sonrisa.
El valor de una decisión
Cuando se le pregunta qué significó para él la educación técnica, Vivanco no duda: “Me formó para la vida. Soy egresado de la Escuela Industrial. Esa base me llevó a la Universidad Tecnológica Nacional y después a estudiar en Alemania. Hoy enseño lo que aprendí, y les digo a mis alumnos: no se imaginan a dónde los puede llevar el mundo. Pero hay que estar preparados.”
Ficha técnica
Entrevistado: Ing. Rodolfo Vivanco
Profesión: Ingeniero en Sistemas de Información – Profesor en Educación Técnica
Formación: Escuela Industrial de Catamarca, UTN Córdoba, Universidad de Ciencias Aplicadas de Colonia (Alemania)
Temas tratados: Educación técnica, formación de recursos humanos, vinculación escuela-empresa, inteligencia artificial, financiamiento educativo, desarrollo productivo regional.
Contexto: Semana de la Educación Técnica 2025
Educación Técnica: en el presupuesto 2026 presentado por Milei no figura su financiamiento
Negación de industrialización
La educación técnica está en una situación crítica debido a que el proyecto de presupuesto 2026 del gobierno nacional busca derogar el artículo 52 de la Ley 26.058, que garantizaba un fondo específico del 0,2% del total de los ingresos corrientes del país para la educación técnica profesional. Esta medida eliminaría el financiamiento para equipamiento, infraestructura y formación docente, poniendo en riesgo su funcionamiento y la calidad educativa, ya que los fondos se reducirían drásticamente.
Impacto en la educación técnica
Eliminación de fondos:Se elimina el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional, que es fundamental para el mantenimiento de laboratorios, talleres e insumos.
Reducción drástica del financiamiento:Se prevé una reducción del 72% en los fondos, pasando de los 1.070 millones de pesos a 298 millones de pesos, según algunas estimaciones.
Riesgo para la calidad educativa:La derogación del artículo pone en riesgo la calidad educativa y el futuro laboral de miles de estudiantes, según denuncian sindicatos y organizaciones.
Pérdida de infraestructura:Se teme que, sin el fondo, las escuelas técnicas no puedan sostener su estructura, incluyendo equipamiento y mantenimiento de talleres y laboratorios. Referencia de NOAPRODUCTIVO