"Consideramos
que el 2 por 1 es un símbolo de la impunidad en la Argentina". El jefe de
Gabinete de ministros, Marcos Peña, se refirió así al fallo de la Corte Suprema de Justicia que consideró aplicable la ley conocida como del 2 x
1 a un ex paramilitar sentenciado por torturas y desapariciones y que en la
práctica dio por cumplida su sentencia. "Es un mecanismo que justamente lo que hace es que se
consagre la impunidad. Beneficiaba a los delincuentes mas complicados. Esto se
agrava muchísimo con lo que tiene que ver con lesa humanidad", sostuvo.
En diálogo con radio Nacional AM 870,
Peña fue contundente: "Rechazamos el concepto del 2 por 1 y rechazamos que
se aplique a crímenes de lesa humanidad".
El jefe de Gabinete consideró que el fallo será
"muy restrictivo" y explicó: "A lo sumo puede aplicarse a un
puñado de casos". Inmediatamente agregó: "Tendrá que resolverlo la
Justicia, pero esperamos que sea muy restrictivo"."La Justicia es independiente. La Corte
Suprema tiene personas independientes y son responsables de sus fallos. La
política que lleva adelante el Gobierno es de continuar con la política de
memoria, la verdad y la justicia", sostuvo.
Antecedentes
El
miércoles último, la Corte benefició a Luis Muiña, condenado a 13 años de
prisión por haber participado del secuestro y torturas a cinco personas en
1976, con el 2 por 1. El máximo tribunal consideró que se debe aplicar la ley
penal más benigna y en la práctica dio por cumplida su sentencia, porque pasó
preso poco más de nueve años. El fallo fue dividido: la mayoría del
tribunal estuvo integrada por los jueces Elena Highton de Nolasco, Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti , en tanto que Ricardo Lorenzetti y Juan Carlos Maqueda votaron en disidencia.
2 por 1
Entre
1994 y 2001 rigió en la Argentina el 2 por 1, que computaba por dos cada día
que una persona estaba presa en prisión preventiva, sin condena, por encima de
los dos años. Esta ley pretendió acortar los plazos de detención sin condena,
pero no lo logró y se derogó. Hoy la situación es igual, pues la mitad de los detenidos
sigue en prisión preventiva sin que se resuelva si son culpables o no. Muiña fue condenado en 2011 por el Tribunal Oral
Federal N° 2 a 13 años de cárcel y su pena quedó firme en 2013. El tribunal le
aplicó el 2 por 1 y entendió que su sentencia se iba a cumplir en noviembre de
2016. El fiscal apeló y la Sala IV de la Casación le dio la razón y ordenó
volver a computar la pena. Muiña recurrió a la Corte y ahora el máximo tribunal
le dio la razón y le aplicó el 2 por 1. La sentencia generó una fuerte polémica.