La investigación ubica a Burzaco como responsable de una sociedad identificada como Torneos & Traffic Sports Marketing LTD (T&T), con sede en las islas Caimán. Según surge de cientos de documentos y extensos intercambios de correos electrónicos, T&T cedió los derechos de TV a la sociedad Torneos &Traffic Sports Marketing BV, radicada en Holanda, para que operara como intermediaria en la negociación con los canales de televisión. Y detrás de esa firma holandesa, el estudio panameño montó pantallas vía Chipre y Uruguay para evitar conocer al verdadero dueño.
Como se reveló, para poder lograr el objetivo y evitar el pago de impuestos se montó una pantalla vía Chipre y Uruguay. En 2012 T&T cedió sus derechos a la firma Torneos&Traffic Sports Marketing BV, con sede en Países Bajos. Detrás de esta firma holandesa, Mossack Fonseca interpuso Medak Holding Ltd., registrada en Chipre, que a su vez estaba controlada por la firma uruguaya Henlets Group.
La firma holandesa intermediaba –por ejemplo– en la venta de los derechos con la cadena brasileña TV Globo. Llegaron a negociar contratos entre 2004 y 2019 por USD 10 millones, dinero que se depositaban en el ING Bank de Amsterdam.
Pero eso no es todo. Mientras comercializaba los derechos ya adquiridos, Torneos&Traffic Sports Marketing BV ejecutaba curiosas subcontrataciones, una y otra vez, con José Margulies, un empresario argentino-brasileño acusado en los Estados Unidos de ser el facilitador de las comisiones ilegales a los dirigentes de la Conmebol. Las contrataciones eran las firmas Somerton Ltd., registrada en Turks y Caicos, y Valente Corp., en Panamá.