Ecuador declara la alerta epidemiológica por tos ferina
El grupo etario más vulnerable ha sido el de menores de un año, con 436 casos registrados.
Ecuador enciende las alarmas por un incremento de casos de tos ferina. El Ministerio de Salud declaró la alerta epidemiológica por estas infecciones, a la que se suma una tercera por un brote de leptospirosis, que ha causado la muerte de niños de la Amazonía. Los casos han experimentado un preocupante aumento, alcanzando un total de 874 afectados hasta la semana epidemiológica (SE) 20. La provincia de Pichincha, con 154 contagios, ocupa el tercer lugar en número de afectados, después de Manabí (233) y Guayas (191).
El grupo etario más vulnerable ha sido el de menores de un año, con 436 casos registrados. A esta franja le siguen los niños de 1 a 4 años con 137 casos y aquellos entre 5 y 9 años, con 60.
El impacto de la enfermedad también se ha sentido en las unidades educativas municipales de Quito, donde los casos confirmados han aumentado de cuatro a 12 en dos semanas, según informó el concejal Andrés Campaña.
A mediados de mayo, cuando se detectaron lo casos en la Unidad Educativa Eugenio Espejo, se implementó una Búsqueda Activa Institucional que permitió el hallazgo temprano de posibles contagios. En este proceso, más de 3.000 estudiantes entre los 5 y los 18 años fueron sometidos a tamizaje clínico rápido, asegurando un control sobre la totalidad de los cursos.
Además del monitoreo permanente de los alumnos con síntomas respiratorios, las autoridades han reforzado las jornadas de vacunación. En coordinación con el Ministerio de Salud, se han extendido los puntos de inmunización más allá de las escuelas, abarcando también los centros de desarrollo infantil y otros espacios municipales.
Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la vacunación y el seguimiento de protocolos de vigilancia epidemiológica para evitar la propagación de la enfermedad. También se recomienda el uso de la mascarilla en personas con síntomas respiratorios.
¿Qué es la tos ferina?
En su página web, la Organización Mundial de la Salud (OMS) explica que la tos ferina, también conocida como tos convulsa, es una infección respiratoria altamente contagiosa causada por la bacteria Bordetella pertussis.
La enfermedad se transmite fácilmente de persona a persona, principalmente a través de las gotitas producidas al toser o estornudar y es más peligrosa en los bebés.
Síntomas de la enfermedad
La OMS señala que los primeros síntomas suelen aparecer entre 7 y 10 días después de la infección e incluyen fiebre leve, goteo nasal y tos, que en casos típicos evoluciona gradualmente a tos seca seguida de tos ferina.
Las personas con la infección son más contagiosas hasta aproximadamente tres semanas después del inicio de la tos, y muchos niños que la contraen presentan ataques de tos que duran de cuatro a ocho semanas.