En Molenbeek, cerca de Bruselas, crecieron o residieron parte de los yihadistas que atentaron contra varios objetivos de París en noviembre de 2015 y contra el aeropuerto y una estación de subte de Bruselas en marzo pasado. Al menos 130 personas murieron en París y 35 en Bruselas, y ambos atentados fueron reivindicados por el EI.
En España, la Policía Nacional detuvo este miércoles en Madrid a dos españoles de segunda generación, de origen marroquí y gambiano, por enaltecimiento del yihadismo, según informó el Ministerio del Interior. Los agentes encontraron en el paraje conocido como La Cabaña, en el distrito de Moratalaz, cuatro cargadores de fusil de asalto Kalashnikov AK-47, más de 30 cartuchos de municiones 7.62 y abundante material informático, pero no hallaron armas.
Según informó la agencia de noticias española EFE, esta fue la primera operación policial antiyihadista en España en la que se interviene ese tipo de munición, la misma usada en los atentado de marzo en Bruselas o en París, tanto en la revista Charlie Hebdo, en enero de 2015, como en el ataque de noviembre pasado.
En tanto, Madrid -con alerta nivel 4- se blindó para la fiesta de Fin de Año para prevenir posibles atentados yihadistas con más de 2.000 agentes desplegados en la capital española, sobre todo en la Puerta del Sol, donde la multitud se reúne para celebrar y escuchar los 12 toques de la campana de la Real Casa de Correos. También se habrá un fuerte dispositivo para el tradicional desfile de los Reyes Magos que atravesará el 5 de enero el centro de la capital.
En Francia, que el martes decretó la colocación de más cámaras de seguridad en las redes de transporte público, encontraron una rudimentaria bomba bajo la rueda de un auto en Toulouse, en el sudoeste del país, enfrente a la Oficina de Inmigración e Integración (OFII).
Además, unos 3.000 policías patrullan el interior de los trenes en Francia, especialmente los de alta velocidad y los regionales de París.