sábado 9 de mayo de 2026

El alcalde se dio nota “cerca de cero” por la organización de JMJ

Trabajo para alcanzar la perfección, pero cuando eso no llega, no le echo la culpa a nadie, dijo el alcalde de Río de Janeiro, Eduardo Paes.

El alcalde de Rio de Janeiro se atribuyó el viernes una nota cerca de cero por la organización de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en presencia del Papa, luego que fuera necesario transferir dos grandes eventos por la lluvia torrencial que azotó la ciudad durante cuatro días.



Si me preguntan la nota de la organización de la JMJ, diría que estamos más cerca de cero que de 10, dijo Eduardo Paes en entrevista con la radio CBN.



Trabajo para alcanzar la perfección, pero cuando eso no llega, no le echo la culpa a nadie y no huyo de mis responsabilidades.



Pongan esto en mi cuenta, pero no destruyan la imagen de nuestra ciudad. La organización no es buena pero le pongo 10 a la JMJ, al papa y a la población, agregó el Paes.



Las JMJ son consideradas como el gran test para la ciudad que acogerá partidos de la Copa del Mundo de fútbol en 2014 y los Juegos Olímpicos en 2016.



Las autoridades, que anularon el jueves dos de los principales eventos de la JMJ -la vigilia de plegarias bajo las estrellas (antes de la misa de cierre de la JMJ el domingo) y la peregrinación de 13 km el sábado a Guaratiba, a 60 km de Rio- a raíz de inundaciones en el terreno, dieron marcha atrás este viernes.



Ahora, se realizará una peregrinación de 9,5 km desde el centro de la ciudad hasta Copacabana, y los peregrinos acamparán en la playa del sábado al domingo.



La misa de cierre que el papa debía celebrar en Guaratiba también fue trasladada a Copacabana, donde más de 5.000 soldados y policías garantizan la seguridad.



Son esperados en ambos eventos cerca de 1,5 millones de fieles.



Un corredor exclusivo (en las calles y avenidas) será reservado a los peregrinos para su marcha de 9,5 km, y una parte de las estructuras y servicios de Campus Fidei (campo de fe) en Guaratiba serán transportados a Copacabana, explicó el alcalde en rueda de prensa.



Otras dos fallas de organización marcaron la primer visita del papa Francisco al extranjero.



El lunes, cuando llegaba al centro de Rio proveniente del aeropuerto, el pequeño automóvil Fiat Idea en que viajaba el papa quedó bloqueado en varias oportunidades entre autobuses y una multitud entusiasta. Su entorno tuvo miedo, aunque el papa bajó la ventanilla y estrechó manos.



El martes, un problema de electricidad paralizó durante mas de dos horas el metro de Rio, sembrando el caos en la ciudad justo antes de la misa de apertura de la JMJ en la playa de Copacabana, donde se reunían medio millón de peregrinos de 170 países.



El jueves, tras la acogida de los jóvenes por parte de Francisco en Copacabana, 1,5 millones de fieles enfrentaron interminables colas para tomar el metro.



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