Placer, surf, volcanes y diversidad cultural en las playas hawaianas.
Hawaii es tierra paradisíaca, con diversos escenarios naturales, un clima tropical árido y extensos kilómetros de playas. En sus adentros hay latentes volcanes activos que atraen a biólogos y vulcanólogos. Se trata de un destino de placer pero también de aventura. Cada año miles de turistas lo elijen para descansar en sus hermosas costas o para surfear las grandes olas que ofrece el mar de Hawái.
Hawaii ocupa la mayor parte del archipiélago del mismo nombre. Es el más reciente de los 50 estados de Estados Unidos y está ubicado en medio del Océano Pacífico. Hay seis islas principales: Oahu, Kauai, Maui, la gran isla de Hawaii, Molokai y Lanai. Cada una ofrece un panorama distinto pero todas comparten la belleza del paisaje.
Debido a su ubicación en medio del Pacífico, Hawaii presenta diversas influencias norteamericanas y asiáticas junto con su cultura nativa. El estado cuenta con un millón de residentes permanentes además de los visitantes ocasionales. Su capital es Honolulu, en la isla de Oahu.
Hawaii es uno de los lugares más diversos en cuanto a razas. Todas son minorías. Según el censo del año 2000, más del 20 por ciento de la población tiene ancestros multirraciales. Entre los grupos étnicos se encuentran hawaianos, portugueses, chinos, coreanos, vietnamitas, caucásicos y japoneses. Por estas razones su cultura es rica y diversa, como su cocina.
Gentileza de Lonely Planet.TV
Hawaii lo tiene todo, desde lagunas tropicales de azul intenso, playas de arenas blancas, preciosas cascadas, vegetación exuberante y serenas montañas, hasta volcanes activos y nieve. Entre los volcanes que se hallan en la gran isla de Hawaii está Mauna Loa, Kohala, Loihi, Kilauea, Mauna Kea, Mahukona y Hualalai.
No sólo hay naturaleza para admirar sino también pintorescos pueblos para recorrer o experimentar la vida en la ciudad y dar un paseo por sus lujosos centros comerciales. Las actividades varían desde excursiones por aire y tierra, shows nocturnos, surf, buceo y museos. El visitante no debe perderse de experimentar un Luau, una verdadera fiesta hawaiana. Además Hawaii posee un gran arte culinario del Este y Oeste.
Se puede degustar una gran variedad en cocina que incluye guisados, chow fan, man doo, sukiyaki y salchichas portuguesas. El origen de esta diversidad culinaria derivada de su mezcla de etnias se remonta a los viejos días de plantación, cuando distintos grupos llegaron a Hawaii para trabajar.
Así como Hawaii se ha convertido en el lugar de residencia de muchos grupos étnicos en los últimos 200 años, cada uno ha sumado algo de su cultura a la vida local. Por eso la cultura contemporánea de Hawaii es una mezcla de todas las etnias. La cultura hawaiana nativa también ha dejado su marca en las tradiciones de la familia hawaiana y el cálido espíritu Aloha.
Sin dudas Hawaii es un destino para conocer, por su diversidad cultural, sus volcanes y sobre todo por sus playas destinadas al placer.