Desde principio de año se han producido revoluciones y contrarrevoluciones contra dictaduras en los países árabes, protestas en Europa por la crisis económica, marchas estudiantiles y, en general, una mayor participación de los jóvenes en la vida política. Las redes sociales han cumplido un rol fundamental en este proceso.
Hoy: Rumania
El primer ministro rumano, Emil Boc, presentó su renuncia al cargo tras varias semanas de protestas y movilizaciones contra las medidas de ajuste que quería implementar en su país. Se trata del último de varios gobiernos de la Unión Europea que cayeron por la presión social que generó la crisis. Su renuncia impulsada desde su propio partido- era esperada.
El Partido Demócrata-Liberal (PDL), formación de centroderecha que Boc lidera, cayó del 21 al 15 por ciento en las encuestas, desde diciembre, luego del anuncio de las medidas de austeridad. Boc dijo sobre su renuncia, en una reunión televisada del consejo de ministros: Tomé esta decisión para liberar la tensión en la situación política y social del país, pero también para no perder lo que los rumanos han ganado.
Las medidas de austeridad que impulsaron a la población rumana a las calles incluyeron la supresión de decenas de puestos de trabajo, reducciones salariales y el aumento de impuestos. A cambio de estas reformas, Bucarest, capital de Rumania, recibió una ayuda económica por un monto de 26.300 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional y la Unión Europea.
Mientras tanto, el presidente rumano, Traian Basescu, designó como primer ministro interino a Catalin Predoiu, ministro de Justicia de Boc, hasta la formación de un nuevo gobierno.
Habrá que ver que sucede en Rumania de ahora en más. Quizás sea el puntapié para que el pueblo exija reformas más profundas o sólo se trate de un reemplazo más de un funcionario, como ha sucedido en otros países de la UE.