El Parlamento de Grecia aprobó ayer una ley con nuevas rebajas salariales y de jubilaciones necesaria para recibir un nuevo paquete de asistencia financiera de la Eurozona y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En otra buena noticia para el gobierno griego, el Parlamento de Holanda aprobó también ayer el nuevo plan de ayuda para Grecia, un día después de que el programa fuera ratificado por el Legislativo de Alemania.
En una votación cerca de la medianoche de ayer, los legisladores griegos aprobaron las nuevas medidas de ajuste por 3.200 millones de euros, que buscan cumplir con metas de reducción del déficit, por 200 votos a favor y 80 en contra.
Más temprano, mientras el Parlamento debatía la ley, los ministros del gabinete del premier Lucas Papademos decidieron que la reciente reforma laboral, que incluye un recorte del salario mínimo, se aplique de modo retroactivo al 14 de febrero.
El Parlamento griego debe aprobar una serie de medidas antes de que el país pueda recibir los fondos de un paquete de ayuda financiera por 130.000 millones de euros que la Eurozona y el FMI acordaron otorgarle durante una cumbre la semana pasada.
El paquete de rescate, y el canje de deuda con bonistas privados del cual se acompaña, buscan salvar al país de un default desordenado que podría poner en peligro a otros países de la eurozona en problemas y amenazar la moneda común europea, el euro.
El programa de asistencia es el segundo que Grecia recibe en menos de dos años.
El país se mantuvo a flote hasta ahora con un primer crédito de 110.000 millones de euros que recibió de la Unión Europea y el FMI en 2010, pero que no fue suficiente para sanear sus dificultades financieras.