Los diplomáticos de EE.UU. y de Europa Occidental también se negaron a escuchar a Ahmadineyad.
Como en años anteriores y tras el atentado perpetrado a la AMIA, nuestro país volvió a dejar vacíos sus asientos cuando empezó a hablar el jefe de Estado de la nación persa. Argentina dio precisas instrucciones para que se retire (el embajador argentino ante la ONU Jorge) Argüello y que no esté presente cuando hable Ahmadineyad, sostuvo ayer a la tarde el canciller Héctor Timerman.
Pero el incidente no quedó allí. Ahmadineyad causó escándalo al desplegar teorías conspirativas en torno a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Cuando en su oratoria sugirió que Estados Unidos estaría tras los atentados contra el World Trade Center para salvar a Israel, los representantes diplomáticos de ese país y de Europa Occidental abandonaron en masa el salón.
Existe la teoría de que algunos elementos en el gobierno estadounidense orquestaron el ataque, para rescatar tanto a la economía norteamericana en contracción y su dominio sobre Cercano Oriente, así como al régimen sionista, dijo Ahmadineyad. La mayoría del pueblo en Estados Unidos así como también en otros países comparte este punto de vista.
El ministro alemán del Exterior Guido Westerwelle calificó estos comentarios de desacertados y ofensivos. Mark Kornblau de la misión estadounidense ante la ONU dijo que en vez de representar la buena voluntad del pueblo iraní, el presidente difundió repugnantes teorías conspirativas.
También causó indignación que el presidente iraní comparara los aproximadamente 3.000 muertos del 11-S contra los cientos de miles de muertos en Irak y Afganistán. A Occidente le recriminó crímenes increíbles. Además, manifestó que quiere que 2011 sea el año del desarme: Energía atómica para todos, bombas atómicas para nadie.