domingo 10 de mayo de 2026

El Papa acepta uso de preservativos "en algunos casos" para prevenir el Sida

Benedicto XVI acepta el uso del preservativo en algunos casos para reducir los riesgos de contagio del virus del Sida, algo que ningún otro Papa dijo antes, en un libro de entrevistas que debe salir a la venta el martes.

Berlín (AFP-NA) - A la pregunta: ¿No está la Iglesia católica fundamentalmente en contra de la utilización de los preservativos?, el Sumo Pontífice responde: en algunos casos, cuando la intención es reducir el riesgo de contagio, puede incluso ser un primer paso para abrir la vía a una sexualidad más humana, vivida de otro modo.

Hasta ahora el Vaticano había prohibido toda forma de contracepción, aparte de la abstinencia sexual, para prevenir las enfermedades de transmisión sexual.

En marzo de 2009, Benedicto XVI había provocado una gran polémica, al declarar, durante un viaje a Camerún y Angola, que el uso de preservativos agrava el problema del Sida, una pandemia devastadora en África.

En este libro de entrevistas, escrito por un periodista alemán, titulado La luz del mundo y que abarca un gran número de temas -pedofilia, celibato, ordenación de mujeres, relación con el Islam, etc.- Benedicto XVI cita un único ejemplo para ilustrar su afirmación: el de un hombre prostituto.

El Sumo Pontífice considera que puede ser un primer paso hacia una moralización, un inicio de responsabilidad que permita tomar de nuevo conciencia de que no todo está permitido, y que no se puede hacer todo lo que uno quiere.

Pese a abrir una brecha en el discurso tradicional de la Iglesia Católica, Benedicto XVI recuerda que para el Vaticano el preservativo no es, verdaderamente, la forma de acabar con el mal de la infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana).

Polarizarse en torno al preservativo significa una banalización del sexo, y ése es exactamente el peligro, que mucha gente considere el sexo no como una expresión de su amor, sino como una especie de droga, que se administran a sí mismos, añadió.

En cuanto a los escándalos de pedofilia en los que están implicados numerosos sacerdotes católicos, Benedicto XVI, de 83 años, reconoce que la amplitud del escándalo fue para él un choque inaudito. No obstante, descarta dimitir. No hay que huir cuando el peligro es grande, dice.
Seguí leyendo

Te Puede Interesar