Brasil deberá esperar para conocer al sucesor de Lula
Los brasileños volverán a las urnas el próximo domingo 31, cuando decidan entre Serra y Dilma.
Brasil deberá esperar hasta fin de mes para conocer al sucesor de Lula, después de que su candidata del Partido de los Trabajadores, Dilma Rousseff, se quedara a las puertas de ingresar al Palacio de Planalto en primera vuelta, tras conseguir el 46,59% de los votos con el 97,48% de las mesas escrutadas, una cifra que no le permite evitar el balotaje, en el que deberá enfrentar al opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien obtenía el 32,73% de los votos y peleará mano a mano en las urnas el próximo 31 de octubre.
Pese a que todos los pronósticos señalaban una humillante derrota a manos de la candidata impulsada por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, los ciudadanos hicieron caso omiso a las cifras y no permitieron que Dilma se convirtiera en la primer presidenta de Brasil, al menos en primera vuelta y sin un desempate. Ahora, con el foco puesto en el balotaje que definirá quién será el nuevo presidente de la nación sudamericana, las miradas están puestas sobre la ex ministra de Medio Ambiente de Lula y candidata del Partido Verde (PV), Marina Silva, quien resultó la carta destacada de la fecha al conseguir el 19,51% de los votos. Con una campaña bien planificada, Silva consiguió un respetable papel en la cita electoral de ayer, y en mérito a ello se convirtió en la tercer fuerza del país, obligando a Rousseff y Serra a apuntar a sus electores para intentar sumar votos de cara a la campaña final. Las cifras del escrutinio dejaron al desnudo los sondeos divulgados durante la última semana previa a las elecciones, en los cuales Rousseff se movía en la órbita de la mayoría absoluta (52%), un escenario en el que balotaje hubiera pasado a formar parte de la historia.