El gobierno de Ecuador analiza posibles cambios en la gabinete como consecuencia de la rebelión policial del jueves, anunció ayer la ministra coordinadora de la Política de Ecuador, Doris Soliz.
El presidente (Rafael Correa) está evaluando los hechos, que introducen algunos cambios en el panorama político e institucional, afirmó Soliz a medios locales, según reportó la agencia de noticias ANSA.
El ministro del Interior, Gustavo Jalkh, fue ratificado ayer en su cargo por Correa, pese a que elementos policiales a su mando protagonizaron la insubordinación.
En cambio, el hasta ayer por la mañana jefe de la Policía Nacional, Freddy Martínez, fue la primer baja del conato policial, al considerar el propio funcionario haber fallado en el control de fuerzas a su cargo y presentar la renuncia.
Por otra parte, la ministra también dejó abierta la opción de revisar la Ley de Servicio Público, cuya sanción el miércoles fue el argumento de un grupo de policías para sublevarse, por entender que la norma recorta beneficios salariales.
Por otra parte, los policías, militares y civiles involucrados en el intento de golpe de Estado en Ecuador serán acusados de agresión al presidente Rafael Correa, intento de homicidio y traición a la patria, dijo una fuente oficial.