Asesinatos de niños estremecen a EE.UU. y Colombia
Hallaron los cadáveres de dos niñas en un congelador en Washington. En Bogotá un padre mandó a matar a su propio bebé.
(EFE/AP).- Una niñita de siete años lastimada y hambrienta que caminaba por un camino de gravilla permitió a los investigadores hacer un descubrimiento macabro: restos humanos en el congelador del sótano que, según su madre adoptiva, pertenecían a las hermanas de la niña.
Las autoridades creen que la madre, Renee Bowman, es responsable de haber matado a sus otras dos hijas; las tres eran adoptadas.
Creemos que la madre, que adoptó a las dos niñas, es la responsable, dijo el teniente Bobby Jones de la policía del condado de Calvert.
Los agentes investigaban una denuncia de abuso cuando descubrieron los restos de las niñas recubiertos de hielo. La madre dijo que habían estado en el refrigerador durante por lo menos siete meses. Escalofriante
Se realizarán autopsias para confirmar si se trata de las niñas, que deberían tener 11 y 9 años.
Bowman, de 43 años, fue arrestada y un juez ordenó que quedara detenida sin fianza. Está acusada de abuso infantil de primer grado por una golpiza a la niñita.
Le pregunté si estaba bien. Me dijo que no, contó el vecino Phillip Garret, que halló a la pequeña caminando por la calle. Me dijo `Mi madre me mata a golpes todo el tiempo`.
La niña había escapado de un cuarto donde estaba encerrada saltando de una ventana del segundo piso, y Bowman admitió haberla golpeado con un zapato de tacos duros, dijeron los policías. Mandó a matar a su bebé
La policía colombiana encontró hoy sin vida a un bebé de 11 meses que había sido secuestrado en una población vecina a Bogotá por orden de su padre, quien pagó a una mujer para que hiciera desaparecer al niño.
El hallazgo del cadáver del bebé fue confirmado por el director de la sección contra el secuestro de la Policía Nacional, general Luis Alberto Téllez, cuya dependencia investigaba el caso, registrado el pasado 24 de septiembre en la localidad de Chía. Sin palabras
El bebé, Luis Santiago Lozano, había sido secuestrado en esa localidad situada al norte de Bogotá por unos desconocidos, según lo denunció entonces su madre, Clara Lozano.
Es muy difícil encontrar palabras para referirse a esta atrocidad, afirmó el presidente colombiano, Álvaro Uribe, durante una comparecencia ante la prensa en la Casa de Nariño (sede del Ejecutivo).
Uribe consideró este caso como una afrenta a la nación entera y una atrocidad que hace quedar muy mal a Colombia, pero al mismo tiempo se felicitó porque el país tiene hoy una gran capacidad de reacción. Dolor e indignación
Los vecinos de Chía marcharon por las calles de la localidad una vez que la policía confirmó el desenlace fatal del secuestro del bebé, por cuya puesta en libertad habían clamado el viernes pasado mediante dos movilizaciones, una de ellas nocturna y en la que participó el padre del niño. Confesó
La investigación policial contra el secuestro llevó a la captura, el pasado fin de semana, de Orlando Pelayo Rincón, padre biológico del niño.
Pelayo confesó ante un juez de Bogotá que había pagado unos 238 dólares para que su pequeño hijo fuera desaparecido y evadir así la manutención de éste.
El lunes la policía detuvo a Marta Lucía Garzón, que aceptó haber participado en el plan de secuestro de Luis Santiago.
La Fiscalía de Colombia informó de que ambos implicados, que previamente habían sido procesados por secuestro simple o agravado, serán también encausados por homicidio agravado, cargos todos que los exponen a una condena de hasta 60 años de prisión.
Uribe dijo que una eventual condena de este alcance es un castigo severo en un país que no ha tenido tradición de pena de muerte ni de cadena perpetua.
Para el jefe del Estado lo más importante ahora es que cada colombiano se convierta en un guardián de la vida, los derechos y la felicidad de los niños.
El caso de Luis Santiago es una notificación a los niños de que les niegan sus derechos, dijo luego, y apuntó que esto es un maltrato a la familia colombiana, al buen nombre del país en la comunidad internacional.
Hacia la media mañana de este martes el general Téllez declaró a la prensa que el menor que las autoridades hallaron más temprano tenía características similares al niño que fue secuestrado, e indicó que algunos de sus familiares ya lo reconocieron.
El oficial dijo que solamente queda pendiente la confirmación técnico-científica a través de una prueba genética para, definitivamente, decir que se trata del menor secuestrado.
El cadáver del bebé fue hallado en las montañas de Chía en la mañana de hoy y, según Téllez, fue asesinado, al parecer por asfixia, el mismo día del secuestro.