Choque entre opositores y campesinos deja 10 muertos
Evo Morales evalúa la posibilidad de decretar el estado de sitio en las provincias gobernadas por detractores al gobierno. En medio del caos, Argentina dejó de recibir gas del vecino país del norte.
La Paz- Grupos civiles opositores de Bolivia mantenían en jaque al Gobierno de Evo Morales, quien advirtió que la paciencia tiene un límite tras violentas protestas por tercer día que dejaron al menos diez muertos y afectaron el suministro de gas a Brasil y Argentina.
Al creciente clima de tensión interna Morales añadió un fuerte roce diplomático con Estados Unidos, a cuyo embajador en La Paz, Philip Goldberg, pidió expulsar tras declararlo públicamente persona no grata acusándolo de promover la división en Bolivia.
Washington calificó el paso de grave error, mientras la oposición alertó por una eventual suspensión de la ayuda norteamericana, principal aportante con más de cien millones de dólares anuales.
Morales afronta protestas en cinco de los nueve departamentos de Bolivia, donde sectores de oposición provocan disturbios en rechazo a la intención del gobernante socialista de aprobar en referendo un nueva Constitución.
Además exigen la devolución de fondos a las prefecturas provenientes de un impuesto a los hidrocarburos -nacionalizados por Morales en mayo de 2006- que fueron destinados a la financiación de un bono anual a los ancianos.
Tras la ocupación y saqueo de oficinas públicas y la toma de tres aeropuertos, los manifestantes afectaron drásticamente el bombeo de gas natural a Brasil y Argentina.
A contramano de las invocaciones a la pacificación de la Iglesia católica y el Defensor del Pueblo, la situación recrudeció ayer cuando al menos dos muertos y una docena de heridos se registraron en el departamento de Pando, fronterizo con Brasil, durante enfrentamientos entre opositores y campesinos oficialistas.
Vamos a tener paciencia, prudencia, como siempre tratar de evitar la confrontación, vamos a aguantar, pero la paciencia tiene un límite, de verdad, sentenció el mandatario.
El ministro de Gobierno (Interior), Alfredo Rada, agregó que el golpe cívico-prefectural se está convirtiendo rápidamente en violencia interna.
En Pando, Tarija y Santa Cruz la sociedad civil está fracturada. Estos enfrentamientos internos son exclusiva responsabilidad de los prefectos y líderes civiles que intentan romper el régimen democrático, argumentó.Apoyo
En medio de un clima de creciente beligerancia, el presidente de Venezuela,
Hugo Chávez -aliado ideológico de Morales- advirtió la disposición de su gobierno de intervenir en Bolivia y realizar movilizaciones de cualquier tipo si dan un golpe de Estado contra su homólogo boliviano.
Si a Evo lo derrocaran, lo mataran, sepan los golpistas de Bolivia que me estarían dando luz verde para apoyar cualquier movimiento armado en Bolivia, dijo Chávez en un mensaje televisado.
Según reiteradas denuncias de sectores políticos de derecha, Venezuela y Cuba tienen militares desplazados en Bolivia disfrazados de cooperantes.
Con otra tónica, el secretario general de la Comunidad Andina (CAN), Freddy Ehlers, expresó en Lima su rechazo a los actos de violencia en Bolivia y llamó a sus autoridades y fuerzas políticas al diálogo para preservar la democracia en esta nación andina, informó un comunicado del grupo subregional.
La CAN (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) expresó su convencimiento en que Morales sabrá encontrar una salida constitucional a esta situación, a través del camino de la paz y del diálogo, que contribuya a la preservación de la institucionalidad democrática y la unidad de Bolivia.