LA PAZ - El Gobierno boliviano denunció que la violencia desatada en cinco regiones del país con la toma y saqueo de empresas públicas busca desencadenar una guerra civil, y el presidente Evo Morales pidió la expulsión del embajador estadounidense acusándolo de alentar el separatismo.
Sin miedo al imperio, hoy declaro al señor (Philip) Goldberg persona no grata, pido a nuestro canciller (...) enviar al embajador (una nota) haciendo conocer la decisión del gobierno nacional, de su presidente, para que urgentemente retorne a su país, dijo Morales en un acto público.
El que busca la división de Bolivia es el embajador de Estados Unidos, agregó, acusándolo de promover los disturbios en cinco de los nueve departamentos del país, donde rechazan el proyecto de nueva Constitución que el gobierno pretende hacer aprobar en un referendo en enero.
Entre las acciones violentas, la empresa Chaco confirmó que grupos cívicos opositores a Morales cortaron ayer el suministro de gas natural a Argentina y parcialmente el abastecimiento a Brasil, tras ocupar por la fuerza una planta petrolera en el sudeste.