La Casa Blanca adelantó parte de las palabras que pronunciará el presidente norteamericano mañana en Tailandia. Preocupa el malestar que genere antes de los Juegos.
BANGKOK (AP).- Mientras todos los ojos están puestos en la apertura de los Juegos Olímpicos en Beijing, el presidente George W. Bush le dijo abiertamente a China que Estados Unidos mantiene una oposición firme a la manera en que el gobierno comunista reprime a sus propios ciudadanos.
Pero a su vez, Bush equilibró su reprimenda con elogios para las reformas de mercado aplicadas por el gobierno chino, reflejando el delicado equilibrio que Bush busca alcanzar con la potente nación asiática. Hablamos abiertamente a favor de una prensa libre, de la libertad de reunión y de los derechos laborales, no para oponernos a los líderes de China, sino porque confiar en ciudadanos con más libertades es la única manera en la que China desarrollará todo su potencial, afirmó Bush, según el texto difundido de antemano del que quizás sea su último discurso importante de su gira por tres naciones de Asia.
Y nosotros promovemos la apertura y la justicia no para imponer nuestras creencias, sino para permitir que el pueblo chino expresen las suyas, agregó el presidente, que enfatizó que Estados Unidos mantiene su oposición firme a la detención en China de disidentes políticos, activistas de los derechos humanos y activistas religiosos
La Casa Blanca difundió el texto del discurso del presidente casi 18 horas adelantado, al viaje de Bush a Tailandia procedente de Corea del Sur. Bush pronunciará ese discurso mañana en Tailandia, antes de partir a Beijing el mismo día.
Pero su mensaje ciertamente causará irritación en China, cuyo gobierno ya ha criticado a Bush por entrometerse en sus asuntos al darle la bienvenida a disidentes chinos en la Casa Blanca antes de los juegos olímpicos.
El liderazgo en Beijing casi seguramente encontrará sus comentarios irritantes o inaceptables, afirmó Sophie Richardson, directora legal en Asia para la organización humanitaria Human Rights Watch. Pero ellos entenderán claramente que Estados Unidos no impondrá ninguna consecuencia real si ellos no tienen ningún avance en cuanto a derechos humanos, agregó.
El discurso es un resumen de lo que Bush ha calificado como su compromiso más fuerte con un continente asiático estratégicamente crucial, pero llamaron la atención sus comentarios sobre China, los más críticos que haya hecho públicamente.
En su discurso preparado, Bush afirma que él ha construido una buena relación con los gobernantes de China, por ejemplo, a través de la oposición a la independencia de Taiwán, la cooperación en negociaciones sobre el programa nuclear de Corea del Norte y la cooperación económica, o que le ha permitido ser honesto y directo en asuntos internos delicados.