Un investigador descubrió que el más famoso personaje de la historia de los dibujos animados puede pasar fácilmente a dominio público.
No hay símbolo más reconocido en el mundo que el ratón Mickey: el alegre roedor y Disney (no sólo Walt, sino la enorme corporación que lleva su nombre) son una sola cosa. Hasta en el más inhóspito lugar de la Tierra, Disney y Mickey son reconocibles como una entidad. Pero ahora el tesoro que significa el ratón -con un valor estimado de 3.000 millones de dólares- corre peligro: el personaje puede pasar a dominio público. Es decir, cualquiera podría usarlo gratis.
Disney, el enorme titán corporativo, parece tener finalmente una fisura: el primer Mickey de todos puede no tener copyright. Durante todo el siglo XX y más, la empresa hizo lo posible -y hasta lo imposible- para mantener en sus manos los derechos sobre el personaje. Las leyes de copyright son una verdadera maraña legal.
En principio, la legislación original al respecto, vigente hasta 1830 en los Estados Unidos y similar a otras legislaciones de todo el mundo, tenía como espíritu que las creaciones culturales quedasen liberadas al dominio público lo antes posible, tras darles un rédito razonable a su autor o herederos.