La tormenta tropical Fay, que dejó al menos unos 40 muertos a su paso por el Caribe, salió ayer de Cuba tras causar lluvias y daños menores, y avanzó rumbo a Florida, en alerta máxima ante la inminente llegada con fuerza de huracán.
El centro de Fay entró al mar por una zona de la provincia de Matanzas, tras atravesar Cuba de norte a sur por la región occidental, y a las 11H00 locales (15H00 GMT) estaba a 105 Km. al este-noreste de La Habana y a 115 Km. al sur-sureste de Cayo Hueso (Florida), según del Centro Nacional de Huracanes (CNH), con sede en Miami.
Fay no causó víctimas en Cuba, según reportes oficiales, pero su paso por la isla Hispaniola fue mortal. En Haití -con saldo inicial de siete víctimas-, unas 30 personas habrían muerto cuando un camión con 60 pasajeros volcó al cruzar un puente en el río Glace, según la defensa civil. Otras cuatro murieron en República Dominicana.
La tormenta se desplazaba a 20 Km./h, con vientos máximos sostenidos de 95 Km./h y ráfagas más fuertes, y, según los pronósticos, se convertirá en huracán a medida que se acercaba en las últimas horas de ayer a los cayos y a la península de Florida hoy.
En Miami, donde comenzaron las lluvias intermitentes, las autoridades ordenaron el cierre de escuelas y oficinas públicas por dos días, y la actividad era escasa, con poco tráfico y movimiento en las calles del centro, donde algunos comercios optaron por no abrir.
La población se aprovisionó de alimentos, agua y combustible al menos para tres días como precaución, y muchas personas retiraron sus embarcaciones de las marinas y las colocaron en garajes, o las aseguraron en los muelles.
En Key West, un importante centro turístico internacional de la península de Florida, miles de turistas evacuaron los hoteles el fin de semana y los residentes están en alerta.
El centro de Fay avanzará desde los cayos del sur al noroeste por la costa oeste de la península, sobre el Golfo de México, de donde desde el fin semana la petrolera anglo-holandesa Shell evacuó por precaución a 425 empleados, pero no prevé impacto en su producción.
En Cuba se reportaron algunos daños en cultivos, carreteras, red telefónica y techos de viviendas, pero los comités de defensa permanecen vigilantes ante el peligro de marejadas e inundaciones costeras y la persistencia de las lluvias en algunas zonas del país.
Ha habido lluvia muy fuertes, toda la madrugada y sigue lloviendo, aunque sin vientos fuertes, dijo a la AFP vía telefónica José Alonso, vecino de Placetas, en la central provincia de Villa Clara, a unos 300 Km. al este de La Habana.