Estados Unidos sufre su inflación más alta en 26 años
Pese al intento de ayer de llevar calma a Wall Street, el gobierno estadounidense anunció hoy que el alza de precios fue de un 1,1%.
(EE.UU.) - El intento del presidente norteamericano y del titular de la Reserva Federal de llevar tranquilidad a los inversores de Wall Street muy duró poco. En medio de una fuerte volatilidad bursátil, un creciente pesimismo sobre la economía, y el temor por la peligrosa estanflación, los datos de la inflación volvieron a golpear.
No obstante, la bolsa de Nueva York abrió con una leve suba impulsada por la fuerte caída de ayer, y la que se produce hoy, del precio del barril de petróleo y por el buen resultado mostrado por el banco Wells Fargo.
El Departamento de Trabajo estimó que el Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos aumentó en junio pasado un 1,1%, un dato mucho peor de lo esperado y que supone el mayor incremento de los últimos 26 años.
Más alentadores fueron los datos de inflación subyacente, que excluyen los precios más volátiles de la alimentación y la energía, y que se situó en el 0,3% el mes pasado, ligeramente por encima del 0,2% previsto.
Los precios energéticos fueron los principales responsables del repunte inflacionario en junio, al aumentar un 6,6%.
El dato llega tras la comparecencia ayer ante el Congreso del presidente de la Fed, Ben Bernanke, quien trazó un lúgubre retrato de la situación económica estadounidense y calificó de inusualmente incierto el panorama inflacionario.
El aumento de precios afectó profundamente el poder adquisitivo de los asalariados, que bajó en un 0,9% en junio, la caída mensual más grande desde 1984.
El informe sobre la inflación minorista siguió a la noticia igualmente grave de ayer de que los precios mayoristas aumentaron 1,8% en junio. El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo al Congreso que la amenaza de la inflación preocupaba al banco central.
En tanto, Wells Fargo & Co, el quinto mayor banco de Estados Unidos, reportó hoy una caída de sus ganancias del segundo trimestre, debido a que la entidad provisionó 1500 millones de dólares más para deudores incobrables. No obstante, el dato fue mejor al pronosticado.
La utilidad neta cayó a 1750 millones de dólares, o 53 centavos de dólar por acción, desde los 2280 millones de dólares, o 67 centavos de dólar por papel, del segundo trimestre del 2007. El banco también dijo que elevó su dividendo trimestral en un 10 por ciento, a 34 centavos de dólar por acción.
Aún nos afecta la debilidad económica, pero creemos que somos una de las firmas de servicios financieros mejor posicionadas para lidiar con la adversidad, comentó el presidente ejecutivo John Stumpf en un comunicado. Estamos abiertos a negocios y consiguiendo muchos, dijo.