Necesito parar y hacer una especie de retirada, señaló.
(EFE) - La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, rescatada después de más de seis años en poder la guerrilla de las Farc, dijo hoy que está muy cansada y que se va a retirar de la primera línea mediática en la que ha estado desde su liberación el pasado día 2.
Necesito parar y hacer una especie de retirada, señaló Betancourt en una entrevista a la emisora de radio francesa Europe 1, que tuvo que retrasarse veinte minutos porque esta mañana le había sido imposible físicamente levantarse antes.
Creo que será mi última entrevista, señaló después de haber pedido disculpas por su tardanza.
Antecedentes. La que fuera rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) durante casi seis años y medio pasó un reconocimiento médico tras su llegada a Francia el viernes de la semana pasada que no revelaron problemas de salud particulares pese a las dolencias sufridas durante su cautiverio.
Sobre sus planes inmediatos, Betancourt contó que hoy mismo irá al santuario mariano de Lourdes, en el sur de Francia, y que luego se tomará vacaciones.
En cualquier caso, y tras admitir que uno se habitúa rápidamente a las cosas buenas, puntualizó que no querría perder la conciencia del privilegio que tengo respecto a los otros secuestrados que siguen en la selva, y por eso reiteró su mensaje de que si Francia se ha movilizado por mí, tiene que movilizarse por el resto.
Con ese mismo objetivo, consideró muy importante la entrevista que tiene el domingo en París con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon: la ONU tiene que actuar, nos tiene que ayudar. Entrevista
Interrogada sobre las cosas atroces que vivió en su cautiverio, respondió: sé que tendré que hablar, pero hasta ahora no he dicho nada a mi familia (...) porque no consigo físicamente sacarlo de mí ya que fue muy duro psicológicamente y es muy duro hablar.
Las Farc me habrían matado si no hubiera habido la presión de Francia, aseguró, antes de señalar que intentó escaparse en varias ocasiones y aunque la castigaban no la ejecutaron como sí lo hicieron con un soldado que lo intentó una sola vez.
Betancourt no quiso entrar en la polémica de si su liberación fue un éxito del presidente colombiano, Álvaro Uribe, frente al francés, Nicolas Sarkozy: creo que es el éxito de todo el mundo.
Repitió que si Francia no hubiera intervenido como lo hizo, no estaría aquí ya que si las autoridades colombianas optaron por una operación que evitaba el uso de la fuerza se debió a que Francia lo exigió públicamente.