Un grupo de 300 jóvenes mató a 11 africanos porque presumían que hacían brujerías y magia.
NAIROBI.- Unos 300 jóvenes quemaron a 11 personas hasta matarlas bajo sospecha de ejercer la brujería y la magia.
Los homicidios ocurrieron en el occidente de Kenia y en algunos casos los atacantes le cortaron la garganta a las víctimas o las apalearon hasta la muerte antes de quemar sus cuerpos.
El grupo se movió de casa en casa por dos poblados, identificando a sus víctimas mediante una lista con nombres de presuntos magos y brujas, junto con los hechizos que se creía habían lanzado contra la comunidad.