La policía aumentó su presencia en las calles para intentar frenar la ola de ataques xenófobos que ya causó 24 muertos. Temen que afecte al turismo.
JOHANNESBURGO.- La policía de Sudáfrica intensificó hoy sus esfuerzos para intentar sofocar la ola de ataques xenófobos que sacude a esta ciudad desde hace una semana y que ya se cobró la vida de por lo menos 24 personas.
El brote xenófobo comenzó hace una semana, en el periférico barrio de Alexandra, cuando un grupo de sudafricanos atacó a varios inmigrantes de Zimbabwe, Zambia, Malawi y Mozambique.
Miles de extranjeros huyeron a refugios desde que el 11 de mayo comenzó la violencia en el municipio de Alexandra. Varios extranjeros fueron quemados vivos y decenas de comercios y viviendas saqueadas.
El partido gobernante Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), en tanto, dijo que la situación está bajo control tras enviar funcionarios a los municipios para poner fin a los ataques.
La policía también incrementó su despliegue en los puntos de conflicto. "Se está manejando la situación. Muchas personas del ANC están sobre el terreno (...) y las cosas se están aquietando", dijo la vocera del partido, Jesse Duarte.
Asimismo, los disturbios amenazan con incrementar la inestabilidad política en un tiempo de escasez de electricidad, creciente inflación y desafecto entre los más pobres por las políticas del presidente Thabo Mbeki.
El turismo, perjudicado. El ministro de Turismo de Sudáfrica dijo que la violencia podría perjudicar al sector, que contribuye con alrededor del 8 por ciento del Producto Bruto Interno de la mayor economía de Africa, emplea a un millón de personas y el año pasado atrajo a más de ocho millones de visitantes.
"Los africanos viajan cada vez más a Sudáfrica como destino de vacaciones y estos ataques tienen el potencial de impactar ciertamente de manera negativa en dicho mercado si esto es lo que la gente ve en sus pantallas y escucha en sus radios", dijo Marthinus van Schalkwyk.