TEL AVIV- El primer ministro israelí, Ehud Olmert, rechazó ayer una propuesta de tregua unilateral por 48 horas sugerida por el canciller francés Bernard Kouchner, tras cuatro días de bombardeos sobre la Franja de Gaza que costaron la vida a 380 personas y dejaron 1800 heridos.
El gobierno israelí no pondrá fin al operativo Plomo Fundido hasta haber alcanzado todos sus objetivos, señaló el portavoz del gobierno, Mark Regev, echando por tierra la propuesta surgida tras reunirse anoche el Consejo de la Unión Europea para deliberar sobre la situación en Medio Oriente.
Olmert, además dijo al presidente Shimon Peres que la operación militar contra objetivos palestinos -la más mortífera desde 1967- se encuentra recién en sus fases iniciales.
En tanto, el presidente saliente de Estados Unidos, George W. Bush, habló ayer por videoconferencia con el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, y con el primer ministro, Salam Fayyad, para discutir caminos que permitan poner fin a la violencia en la Franja de Gaza, anunció la Casa Blanca.
Estados Unidos desea un alto el fuego sostenible y duradero para lo cual es necesario que Hamas pare de lanzar proyectiles contra territorio israelí, explicó Gordon Johndroe, portavoz de la Casa Blanca, desde Crawford (Texas), donde Bush pasa sus vacaciones navideñas.
Según el vocero Washington también instó a Israel a evitar las bajas de civiles en sus ataques a Gaza.
A partir de la iniciativa del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, los representantes de política exterior de Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Rusia decidieron reunirse para la conferencia, informó la agencia de noticias DPA.
Tras cuatro días de bombardeos y los caminos hacia la paz prácticamente cerrados, la invasión por tierra parece ser la siguiente etapa de la campaña militar iniciada el sábado, a juzgar por los miles de soldados israelíes que se encuentran desplegadas en las inmediaciones de Gaza para entrar cuando lo ordene el gobierno.