Con 74 votos en favor y 25 en contra, los legisladores, entre ellos los candidatos presidenciales Barack Obama y John McCain, votaron el programa propuesto por la administración Bush. Todavía falta el tratamiento en la Cámara de Representantes.
WASHINGTON (AP/EFE).- El Senado de Estados Unidos aprobó el plan gubernamental de rescate económico, por 74 votos contra 25, en medio de una crisis mundial iniciada por el colapso del mercado financiero estadounidense.
Ahora el texto pasa a la Cámara de Representantes, donde su destino no es claro, dado que el lunes una versión anterior fue rechazada allí, disparando una caída histórica de las bolsas en el mundo.
Allí se podría dar el primer paso a la aprobación del plan de rescate de u$s 700.000 millones para los bancos al borde de la quiebra.
¿Cómo continúa el camino del programa?. Al pasar por el Senado, el plan volvería el viernes a la Cámara de Representantes que lo vetó el lunes último. El proyecto incluye una mayor garantía estatal de los depósitos bancarios, que será aumentada de los 100.000 dólares actuales a 250.000.
El objetivo del plan es posibilitar a las instituciones financieras comprar créditos hipotecarios y valores problemáticos y volver a hacer circular el crédito, que está prácticamente estancado. Presión por tres
Mientras el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, presiona a los legisladores del Congreso con declaraciones públicas y llamados privados para que aprueben el rescate multimillonario a la economía de la primera potencia del mundo, los candidatos a la presidencia, John McCain y Barack Obama también se sumaron a esa prerrogativa.
El senador McCain, estimó que la crisis económica se transformaría en un desastre si el plan de rescate del sistema bancario era rechazado otra vez por los legisladores estadounidenses.
Si el proyecto de ley vuelve a fracasar, la crisis se transformará en desastre, declaró McCain durante un discurso en el museo-biblioteca Harry Truman en la ciudad de Independence, Missouri.
Habrá tiempo de ocuparse de los culpables de todo lo que ha pasado, en particular en los casos de Fannie Mae y Freddy Mac, y de los abusos y negociados que corrompieron estas instituciones. Pero ahora nuestro deber es resolver el problema. Obama presiona
Por su parte, el candidato demócrata Barack Obama también se manifestó preocupado por un eventual nuevo rechazo al plan de rescate económico por parte del Congreso estadounidense y llamó a los senadores y diputados demócratas a aprobar la medida y hagan lo correcto por el país, pese a que la operación no goza de la simpatía popular.
No permitiré que el plan de rescate sea un programa de bienestar para Wall Street, dijo Obama durante un discurso en La Crosse, Wisconsin, y agregó: Este plan no es perfecto y las preocupaciones de los legisladores demócratas y republicanos son legítimas.
Pero enfatizó:el Congreso debe aprobar el texto para evitar que la crisis se transforme en catástrofe, y es por eso que tiendo la mano a los dirigentes de los dos partidos para hacer todo lo que pueda para ayudar a que se apruebe el plan. Es por eso que hoy vuelvo a Washington para votar por la salvaguarda de la economía norteamericana.
Bush, confiado
El presidente George W. Bush, había dicho hoy tener la seguridad de que el Senado aprobará esta noche el paquete de rescate del sector financiero valorado en 700.000 millones de dólares.
El mandatario había hecho hincapié, además, en que la aprobación del plan, que se ha revisado para incorporar medidas que satisfagan a los contribuyentes, es muy importante para que se estabilice la situación económica y se desbloquee el acceso al crédito.
Tengo la seguridad de que se aprobará, había afirmado el mandatario en la Casa Blanca durante unas breves declaraciones a la prensa.