Salud confirmó tres casos de chikungunya y pidió reforzar la prevención
Los pacientes pertenecen a una misma familia de la zona este de la Capital. Otro caso se encuentra en estudio.
El Ministerio de Salud de la provincia informa que se confirmaron tres casos positivos de fiebre chikungunya y un caso se encuentra en estudio. Los tres confirmados son familiares convivientes de la zona este de la Capital, mientras que el caso probable, que continúa en estudio, pertenece al departamento Valle Viejo.
La fiebre chikungunya se transmite a través de la picadura del mosquito aedes aegypti, el mismo que transmite dengue y Zika. Cuando este mosquito se alimenta con la sangre de una persona que tiene el virus, puede adquirirlo y, al picar a otras personas, transmitirle la enfermedad.
Los síntomas inician generalmente de 3 a 7 días después de la picadura del mosquito, con la aparición repentina de fiebre, generalmente mayor a 39°, que suele durar menos de una semana. Además de dolor en las articulaciones, predominando en manos, pies, muñecas y tobillos, y pueden ser tan incapacitantes que dificultan el movimiento. Este es uno de los síntomas más característicos de esta infección.
Otros síntomas pueden ser dolor muscular, dolor de cabeza, conjuntivitis, náuseas, vómitos, fatiga y erupción cutánea.
La principal medida de prevención es disminuir la población del mosquito Aedes aegypti, eliminando todos los recipientes u objetos que puedan acumular agua donde el mosquito pueda colocar sus huevos. Si los recipientes no pueden eliminarse, se debe evitar el acceso del mosquito a su interior.
También, cambiar el agua de bebederos de animales, floreros, colectores de desagües de aire acondicionado o lluvia, dentro y fuera de la casa, mantener los patios y jardines limpios y desmalezados, y limpiar canaletas y desagües de lluvia de los techos.
Además de disminuir las poblaciones de mosquitos, es importante prevenir las picaduras usando repelentes, ropa clara que cubra los brazos y las piernas, especialmente durante las actividades al aire libre, colocando mosquiteros en puertas y ventanas, protegiendo cunas y cochecitos de bebés con telas mosquiteras y utilizando repelentes ambientales.