Profesores de educación especial, molestos por la falta de inclusión
El malestar es debido a que en muchas escuelas no permiten que los niños que presentan alguna discapacidad finalicen el día escolar con una maestra de educación especial.
Malestar. Cuando los acompañantes se van los niños deben retirarse.
Al parecer, hoy acceder a una educación realmente inclusiva sigue siendo, más que un derecho, un privilegio. Así lo consideran algunos profesores de educación profesional, quienes aseguran que “algunas escuelas reciben niños con discapacidad para hacer pantalla”.
El reclamo de los profesionales viene porque desde hace un tiempo observan que en los distintos establecimientos de Catamarca, no dejan que los niños que presentan alguna discapacidad tomen sus clases con normalidad si no ingresan con un docente de educación especial que esté con ellos de cuatro a cinco horas, es decir hasta que termine el horario de clases.
“Si el niño no tuviera obra social que se haría? ¿Le negaría el derecho a la educación?
Deben entender que el principal objetivo es que el niño sea independiente, que pueda el día de mañana realizar acciones por sí mismo, que pueda tomar decisiones y tener una vida lo más normal posible”, expresó Milena, profesora de educación especial.
En este sentido, la profesional acotó que su trabajo consiste en adaptar el contenido que la maestra o maestro a cargo dicta para que el niño que presenta una discapacidad pueda tener un mejor entendimiento. Sin embargo, muchos maestros se cierran y se justifican diciendo que no es su deber, “los maestros no deben olvidar que por más que exista una docente de inclusión al lado son sus alumnos y deben planificar para ellos. Pero no, se cierren en el yo no estudie para esto. Mi trabajo es adaptar sus contenidos, sus clases para que a mi alumno con discapacidad le resulte más fácil aprenderlo. Estoy cansada de escuchar el " yo no puedo”. Si puede pasa que no quieren. Recuerden todos los niños y adolescentes tienen derecho a estudiar. Y como escuelas tienen la obligación de recibirlos”.
Además, comentó que según lo establecido, los profesores de educación especial deben cubrir únicamente dos horas diarias, las materias de matemáticas, lengua y ciencias, haciendo un total de 32 horas.
"Yo hago 42 horas, porque si no me quedo el niño no puede estar en la escuela, y los padres nos necesitan. Muchas escuelas usan a los niños como una pantalla de inclusión.
Me pasó en varias ocasiones ver que dejan a los niños con la maestra y no le dan los contenidos, es decir que nos dejan el trabajo de armar un contenido para los niños, cuando son alumnos del establecimiento. Nosotros debemos ver ese material y adaptarlo para que el niño aprenda mejor, pero no hacerlo nosotros", finalizó Milena.n