Es abril, el “Mes de la Tierra”, y debemos tenerlo en cuenta para reflexionar y debatir cuestiones ambientales fundamentales, un tanto emergentes, que a veces se tornan indescifrables en la relación naturaleza-sociedad. Si establecemos como objetivos fundamentales en distintos organismos y/o estamentos del estado en diferentes niveles, organizaciones de la sociedad civil, centros de estudios y en la comunidad empresarial, etc. en nuestra provincia, haciendo frente a los urgentes retos medioambientales, como el cambio climático, la contaminación y la disminución de la biodiversidad, iremos encajando directamente hacia una transición donde existan economías y sociedades más ecológicas, resistentes y neutras desde el punto de vista climático. De lo contrario, sería más complicado. Como señala la OIT (2022), “una transición justa significa hacer que la economía sea lo más equitativa e inclusiva posible para todos los interesados, implicando maximizar las oportunidades sociales y económicas de la acción climática, al tiempo que se minimizan y se gestionan cuidadosamente los desafíos”, incluso a través de un diálogo social eficaz entre todos los grupos afectados.
Mes de la Tierra: hacia una "transición climática justa" en Catamarca
Garantizar una transición justa es importante para todos. Los países del mundo que decidieron encaminarse hacia la “transición climática justa”, en todos los niveles de desarrollo y en todos los sectores económicos - no se limitan en absoluto al suministro de energía - en relación al desequilibrio que produce el “efecto invernadero” sino que van más allá, sin discriminar zonas urbanas y/o rurales. Un equilibrio entre estas dos áreas geográficas es sumamente necesario por la combinación tanto de elementos artificiales como naturales.
El contexto a nivel mundial, de los debates sobre cómo efectuar una transición energética para poder cumplir las metas ambientales establecidas - por ejemplo, lo del Acuerdo de París y la Agenda 2030, tiene que continuar reconociendo, que los aspectos medioambientales, sociales y económicos están estrechamente vinculados y sólo pueden atenderse de manera integral. Como menciona la CEPAL (2022) de la ONU, “una transición justa debe, por ejemplo, buscar vías para aumentar y complementar la política energética y climática, garantizando futuras oportunidades de empleo para aquellos que podrían verse afectados por cambios causados por su implementación.
La transición climática justa requiere implementar un acuerdo estratégico integral hacia el desarrollo sostenible, donde se deben priorizar en nuestra provincia estrategias, que si se siguen las que se marcan a nivel nacional, en nuestra escala se centraría en cuatro ejes principales, entre otros que no son menos significantes:
a) Bioeconomía, aprovechando sectores tradicionales y potenciando nuevos, conectándonos con tecnologías limpias para producción basada en el conocimiento y la utilización de recursos, procesos y métodos biológicos que proporcionan bienes y servicios de forma sostenible en todos los sectores económicos
b) Economía circular: que implicaría transición energética hacia mayor eficiencia por qué el modelo de producción y consumo va a basarse en compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido. De esta forma, el ciclo de vida de los productos se va a extender.
c) Uso de energías renovables tanto en transporte como en servicios: con el aumento del uso de ellos, se evita la escasez
d) Turismo sostenible, con un máximo aprovechamiento que se puede realizar de los recursos económicos, sociales, culturales y naturales de nuestros atractivos turísticos, sin reducir la satisfacción de los visitantes y sin generar impactos negativos en el medio ambiente.
Como reflexión final, si se piensa positivamente y todo confluye en importantes acuerdos, es el diálogo social el camino imprescindible para construir un contrato de largo plazo que comprenda los impactos de la transformación que se espera. Percibiendo un grado general de consenso, la reconversión económica debe atender a la desigualdad social, como a las problemáticas que se han exacerbado con la pandemia.
Una transición justa no solo ayuda a impulsar la acción climática. También promueve la consecución de todos los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular los relacionados con energía limpia, trabajo decente, crecimiento económico, reducción de las desigualdades, producción y consumo responsable.
Si los gobiernos en todas las escalas (provincial, departamental, municipal) son capaces de demostrar los beneficios socioeconómicos que ofrece una transición climática justa y verde, pueden obtener un mayor apoyo público en favor de una mayor ambición ambiental, ya que será más probable que los ciudadanos respalden las políticas e inversiones.