La prestigiosa revista gastronómica Tastle Atlas hizo un ranking con los peores platos que se comen en la argentina y en primer lugar quedó una clásica achura que se come tradicionalmente como entrada del asado. Se trata del chinchulín, una comida que para muchos argentinos es un infaltable en la parrilla. Completan el top 3 del ranking el riñón y la morcilla.
Los chinchulines fueron elegidos entre las tres peores comidas de Argentina
Los chinchulines, conocidos por su textura crujiente y sabor intenso, son amados por muchos y odiados por otros tantos.
En su reciente ranking, el sitio especializado en gastronomía, Taste Atlas, ubicó a los chinchulines como una de las tres peores comidas de Argentina. Este plato, que es un clásico en las parrillas del país, comparte el podio con el riñón y la morcilla, otros dos íconos de la cocina argentina que tampoco lograron una buena calificación.
Según Taste Atlas, uno de los principales motivos por los que esta achura se encuentra en la lista negra es su técnica de cocción. Al cocinarse a altas temperaturas, la parte exterior de los chinchulines suele quedar quemada y crujiente, mientras que su interior mantiene una textura particular que no agrada a todos los paladares.
El riñón, otro corte típico de la parrilla argentina, fue clasificado como el peor plato de Argentina por Taste Atlas. Este despojo, que requiere una preparación meticulosa para evitar su característico sabor amargo, no logró superar la crítica de los expertos.
En el ranking, el riñón fue seguido de cerca por la morcilla, un embutido que, aunque es parte indispensable de cualquier parrillada, no logró convencer en esta ocasión. Según los especialistas, la morcilla se considera una comida pesada y de sabor fuerte, lo que explica su baja calificación.