"Lo sentías en tu piel, sentías en tus oídos el silbido, esa cosa de amedrentarte, no ha sido nada fácil"
Blasia Gómez Reinoso habló en Radio Ancasti de un pedacito de su historia, los derechos adquiridos por el colectivo LGBT y los fantasmas que siguen vigentes.
Cada 28 de junio se conmemora el Día Internacional del Orgullo LGBT, una fecha que promueve la tolerancia e igualdad de todas las personas cuyas orientaciones sexuales e identidades de género han sido reprimidas, discriminadas y marginadas a lo largo de la historia. La jornada busca erradicar todos los tipo de violencia que sufren los individuos que pertenecen a este colectivo en el mundo, a quienes muchas veces se los ha apartado de entornos sociales, y se les han negado oportunidades laborales y una vida digna.
En Catamarca la marcha se realizará a las 16.00 desde la Plaza 25 de Mayo y una de las referentes del colectivo LGTBQ+, Blasia Gómez Reinoso, recordó parte de su historia en el programa Mañana Central de Radio Ancasti, y celebró lo conseguido hasta el día de hoy. Recalcó que en la jornada debe dar una charla en una escuela de la Ciudad, pero que no fue convocada por los directivos ni los profesores, sino por los alumnos.
“Con las cartas en la mesa, debemos decir que hemos avanzado significativamente en cuestión de derechos, tanto en nuestro país como en nuestra provincia. Se hicieron acciones muy importantes, y creo que estos cambios culturales, esta manera de tener otra mirada hacia el mundo y a los seres humanos en su totalidad iba a tener un proceso, cada persona se va autopercibiendo en lo que realmente quisiera, se siente libre”, declaró Blasia, que se jubiló como docente.
“Hoy 28 de junio es un sello a nivel mundial y tiene que ver con la palabra que se llama libertad. Se llama estar libre para elegir sin ninguna censura ni mandatos sociales o estas cuestiones heteronormativas, que nos quieren como ‘disciplinar’. Considero esto, a mis 64 años, creo que los chicos y jóvenes de hoy han crecido. Nada de todo esto les hace ruido”, diferenció.
No obstante, reconoció que queda una porción de gente “a la que todavía le cuesta, hay una brecha, hay homofobia, algo que jode o embroma cuando te ven”, graficó.
Historia
Sin personalizar, pero sabiéndose referente, Gómez Reinoso eligió contar parte de su historia para recordar cuestiones y sentimientos que debió gestionar años atrás, de alguna manera llamando a la concientización.
“En primer lugar me autopercibí como gay, tenía 17 años y no era nada fácil. No había ninguna bandera, ninguna oficina, no existía el INADI, nada de nada. Te la tenías que bancar solo”, definió.
“Sentías en tu piel, sentías en tus oídos el silbido, esa cosa de amedrentarte, de subestimarte, y tenías que bancartela. Sabías que en un grupo de varones hay códigos que son propios, naturales, y si no reunías eso estabas excluido, eras ‘la mariquita’, eras lo raro. Y yo siempre he sido ‘rara’, pero nunca, nunca he perdido de soñar, que es lo más importante que les digo a todos, que no dejemos de soñar”, pidió.
Dijo que en aquellas épocas una persona homosexual “tenia vedadas muchísimas cosas” y quedaba “escondida en el closet por el miedo al qué dirán”.
“Era tremendo, era muy dura la presión social y estos mandatos. Había ciertos cánones, si eras un varón, hijo mayor y salías raro, qué sonada… Porque ellos decían ‘el hijo varón iba a llevar el apellido’ y no sé qué otras yerbas. Gracias a dios han pasado estas décadas y hoy podemos hablar de un abanico de diversidad, podemos hablar de una verdadera inclusión”, se entusiasmó.
Señaló que queda mucho por trabajar, y definió que “la sonrisa mata al enojo”, pidiendo especial atención en los padres para con los adolescentes y jóvenes.
“Cuando un joven se autopercibe con una orientación, sea cual sea, lo primer que tenemos que hacer es acompañar, brindar amor, tener una escucha activa y no estar juzgando y estigmatizando, sino todo lo contrario. Una sonrisa mata al enojo. Una verdadera carcajada creo que desvanece todo lo feo y lo violento que hoy vivimos. Escuchando y acompañando para que no suceda lo que viene sucediendo con los adolescentes”.