Docentes autoconvocados rechazaron el acuerdo salarial: "Cerraron la paritaria, no el conflicto"
Rechazaron el acuerdo del Gobierno y los gremios. Afirman que el aumento los "condena al ajuste" y ratificaron que la lucha sigue por un básico de $1.300.000.
Luego del acuerdo paritario alcanzado el pasado viernes entre el Gobierno provincial y la Intersindical Docente, los docentes autoconvocados lanzaron un duro comunicado en el que manifestaron su rechazo total a lo firmado, calificándolo como una "farsa". Según expresaron, el esquema impuesto por las autoridades y lo que denominan como la "burocracia sindical" está muy lejos de su principal reclamo: un salario básico de $1.300.000. "Este acuerdo se firma en un contexto de inminentes aumentos de tarifas, combustible y alquileres que volverán a golpear los ingresos", señalaron.
Desde el sector autoconvocado denunciaron que el acta pretende "atar de manos a los trabajadores" hasta el año 2027, algo que calificaron como una condena que no será tolerada. Asimismo, apuntaron contra las conducciones gremiales, afirmando que "firmaron a favor del acuerdo" incluso en los lugares donde las bases se habían pronunciado mayoritariamente por el rechazo.
Pese a las críticas al aumento, los docentes destacaron que la movilización logró conquistas que no estaban en la agenda oficial, como la apertura de asambleas para cobertura de cargos y titularizaciones. "La paritaria se cerró, pero el conflicto sigue abierto", concluye el documento que convoca a fortalecer la unidad en toda la provincia de cara a nuevas medidas de fuerza.
Comunicado completo
CERRARON LA PARITARIA, NO EL CONFLICTO:
La docencia autoconvocada sigue en lucha.
El gobierno provincial y la burocracia sindical impusieron una paritaria salarial que condena a los trabajadores de la educación al ajuste y a la pérdida del poder adquisitivo. Este acuerdo se firma en un contexto de inminentes aumentos de tarifas, combustible, alquileres y costo de vida, que volverán a golpear los ingresos docentes. Lejos de representar una recomposición real, el esquema acordado consolida salarios por debajo de las necesidades básicas y profundiza la precarización de la docencia.
El resultado está muy lejos del reclamo sostenido por la docencia autoconvocada: $1.300.000 al básico. El esquema impuesto no se acerca a esa demanda y mantiene abierta la crisis salarial. Además, el cierre de la paritaria hasta 2027 pretende atar de manos a los trabajadores y consolidar el ajuste, una condena que no será tolerada. La lucha continuará por la reapertura de la paritaria, libre y sin techo, hasta recuperar el salario y sacar a los docentes de la pobreza.
Sin embargo, la lucha autoconvocada ha conquistado avances concretos. La presión y la movilización lograron la apertura de asambleas para cobertura de cargos, la titularización de docentes, mejoras vinculadas a zona y cláusulas que benefician a sectores históricamente postergados. Ninguno de estos puntos formaba parte de la agenda inicial del gobierno. Son conquistas producto de la organización y la acción directa de la docencia.
El acuerdo fue impuesto mediante una farsa por partida doble. Por un lado, una mesa paritaria que nunca buscó mejorar las condiciones laborales sino legitimar un ajuste previamente decidido. Por otro, un chantaje: aceptar el esquema salarial o retirar las mejoras logradas. Intentaron confundir y fragmentar a los docentes, cuando esas mejoras ya eran fruto de la lucha colectiva.
La burocracia sindical actuó incluso contra sus propios mecanismos de consulta. Allí donde los docentes se pronunciaron mayoritariamente contra el ajuste, las conducciones firmaron igualmente a favor del acuerdo. Esta conducta confirma su rol de contención y entrega frente al gobierno, y explica el desborde que protagoniza la docencia autoconvocada en toda la provincia.
El conflicto no se cierra. Siguen vigentes los reclamos por recomposición salarial real, infraestructura escolar, estabilidad laboral, cobertura de todos los cargos, defensa de la educación pública junto a estudiantes y familias, y la apertura inmediata de paritarias libres. Rechazamos los descuentos por días de huelga, reivindicamos el derecho a la protesta y denunciamos los mecanismos de disciplinamiento impulsados por el gobierno con la complicidad de la burocracia sindical.
La tarea que se abre es clara: sostener y fortalecer la unidad provincial. Es necesario consolidar la articulación entre escuelas, localidades y departamentos, promover representantes autoconvocados por institución, coordinar con otros sectores en lucha y preparar acciones de mayor envergadura. La perspectiva es avanzar hacia medidas más contundentes, incluida la huelga, hasta conquistar nuestras demandas.
Estamos ante un momento bisagra. Esta etapa deja aprendizajes, organización y conquistas parciales que son punto de apoyo para lo que viene. La docencia demostró que cuando se une y lucha puede arrancar avances y quebrar el inmovilismo. Con esa fuerza, con más unidad y organización, vamos a preparar una lucha de mayor escala para recuperar el salario y defender la educación pública.
La paritaria se cerró, pero el conflicto sigue abierto. La lucha continúa.