martes 20 de enero de 2026
Capacitación virtual

CIPPEC destaca el rol clave de la comunicación frente a las olas de calor

En articulación con Wellcome Trust y el LIECS, la organización brindó una formación para mejorar la difusión de riesgos sanitarios asociados al calor extremo.

CIPPEC, con el apoyo de Wellcome Trust y en alianza con el Laboratorio Interdisciplinario para el Estudio del Clima y la Salud (LIECS), llevó adelante una capacitación virtual destinada a periodistas con el objetivo de fortalecer la comunicación del riesgo frente al calor extremo, anticipar respuestas y promover el cuidado colectivo.

La iniciativa se desarrolló en un contexto en el que las olas de calor se han vuelto más frecuentes, intensas y prolongadas en distintas regiones del país, impactando especialmente en personas mayores y grupos en situación de vulnerabilidad social, sanitaria o ambiental.

La capacitación estuvo a cargo de especialistas como Matilde Rusticucci —doctora en Ciencias de la Atmósfera e investigadora principal del CONICET—, Francisco Chesini —magíster en Salud Pública e investigador del CONICET— y María Victoria Boix —investigadora principal de Estado y Gobierno de CIPPEC—. El encuentro buscó brindar información rigurosa y herramientas prácticas para que los comunicadores puedan informar de manera clara, precisa y responsable.

Un riesgo sanitario subestimado

El calor extremo es considerado por la Organización Meteorológica Mundial como el fenómeno climático más letal a nivel global. Según estimaciones recientes, provoca más de 546.000 muertes anuales, cifra que aumentó un 23% desde la década del ’90.

Rusticucci señaló que “desde 1960, las olas de calor son cada vez más frecuentes en nuestro país”, destacando que en Buenos Aires 19 de los últimos 20 veranos registraron al menos un evento de este tipo. En Mendoza, los días bajo ola de calor se triplicaron en la última década respecto del período 2000-2010.

El impacto, sin embargo, no afecta por igual a la población. Son especialmente vulnerables las personas mayores, quienes padecen enfermedades crónicas, personas con discapacidad o electrodependientes, gestantes, lactantes, niños pequeños, personas que viven en viviendas calurosas o entornos precarios y quienes trabajan o realizan actividades al aire libre.

Prevenir salva vidas

La Cruz Roja advierte que medidas simples —como una adecuada hidratación o permanecer en ambientes frescos— reducen considerablemente el riesgo de hospitalizaciones, especialmente entre adultos mayores.

Chesini agregó que en las principales ciudades del país “las personas tienen entre un 8% y un 25% más riesgo de morir cuando hay una ola de calor”, y recordó que también existen efectos menos visibles como infertilidad masculina, partos prematuros, bajo peso al nacer y desnutrición infantil.

La importancia de planificar y comunicar

La capacitación remarcó la necesidad de contar con planes de acción claros: sistemas de alerta temprana, protocolos para hospitales y escuelas, preparación en hogares de mayores y coordinación eficiente ante emergencias. Según la Organización Panamericana de la Salud, las ciudades que implementan estos mecanismos reducen la mortalidad hasta un 50%.

En este marco, CIPPEC y Wellcome Trust trabajan en un proyecto para disminuir el impacto del calor extremo en la salud de las personas mayores en seis grandes ciudades: Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, San Miguel de Tucumán y Resistencia.

“Nuestro objetivo es fortalecer la preparación frente al calor extremo: generar evidencia local y transformarla en acciones concretas que protejan a quienes más lo necesitan”, explicó Boix.

Información que se transforma en acción

CIPPEC puso a disposición de comunicadores diversos materiales —guías, recursos prácticos e infografías— para comprender el calor extremo como un riesgo creciente y mejorar la preparación social ante este fenómeno que cada año afecta a más personas.

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