lunes 18 de mayo de 2026
marcelo scrimaglia es de san luis y hace años que vive en catamarca

Con esclerosis múltiple, completó una carrera de 21 km.

Encontró en el atletismo una salida a su enfermedad. Años atrás no podía ni siquiera caminar.

Por Redacción El Ancasti

Pasaron 10 años desde que Marcelo Scrimaglia empezó a sentir los primeros síntomas hasta que le diagnosticaron correctamente su enfermedad. En ese período vivió momentos angustiantes, entre consultas a diversos médicos especialistas, tratamientos convencionales y otros no tanto, momentos en los que vivía normalmente. Pero cuando un médico le dijo que padecía de “esclerosis múltiple” pensó que no iba a poder hacer nunca más deporte en su vida. Sin embargo en el atletismo encontró su rumbo. Y así fue como a principios de septiembre logró uno de sus objetivos: culminó la carrera en la categoría 21 km. de la Maratón Internacional de Punta del Este.

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica del sistema nervioso central. Ocasiona muchos síntomas diferentes, como pérdida de la visión, dolor, fatiga y disminución de la coordinación. Los síntomas, la gravedad y la duración pueden variar según la persona. Marcelo, quien es oriundo de San Luis, recién hace 7 años que supo lo que padecía. En ese momento vivía en Tucumán, donde conoció a su actual esposa, Silvia Barrientos, que es catamarqueña. “Tuve mi primer brote y el médico no me lo supo diagnosticar, es decir que pasé 10 años sin saber qué tenía. Me dijeron que era un tema psicológico” contó Scrimaglia en su visita a El Ancasti.  Los síntomas eran dolores en las manos que le impedían trabajar (es diseñador gráfico) y dejar de hacer algunos deportes de los que practicaba. En Tucumán, su esposa, que es médica, detectó que tenía problemas para tomar objetos u hacer tareas con las manos. Entonces allí en la consulta con nuevos médicos se la detectaron.

Para recuperarse se aferró a la fe y le puso mucha voluntad con los trabajados de fisioterapia. “Hubo momentos en los que tenía paranoia, no podía salir a la calle. No podía caminar” contó.

En el medio pasó por momentos complicados, como cuando creyó en personas que pregonaban la medicina alternativa y dejó de tomar lo recomendado por los médicos, pensando que su enfermedad tenía cura. Pero cuando llegó a Catamarca su vida cambió. Se propuso volver a jugar al basquet, aunque le costaba y la exigencia y el contacto físico hicieron que desistiera.

El atletismo, su salida

Hace 3 años encontró en el atletismo una nueva salida a su enfermedad. Conoció la historia de Ramón Arroyo, quien con la misma enfermedad realizó un Ironman (un tipo de Triatlón). A partir de su historia decidió  correr y participó en carreras en Tucumán, Buenos  Aires, Córdoba, San Luis, Catamarca, sumando cerca de 180 kilómetros recorridos. “En la primera carrera en Tucumán ni yo podía creerlo. La noche anterior pensaba cómo voy a poder hacer 10 kilómetros si hace un tiempo no podía ni caminar” recordó. Su último desafío lo cumplió el 9 de septiembre en la carrera que se hizo en Punta del Este (Uruguay), donde se inscribió para los 21 km.

Actualmente su tratamiento se basa en la toma de una pastilla diaria y rehabilitación en el centro especializado “Adapta sin barreras”. “El deporte ayuda en la parte física, emocional, mental, me hace conectar con la gente. Es impresionante lo que genera el sentir que te decían que no podías y terminas haciéndolo” remarcó.

Al recordar lo vivido en Punta del Este, detalla: “Mi carrera empezó cuando pasé los 16 km., que sentí que no podía más. En medio de la carrera pensás muchas cosas, como decir qué estoy haciendo o si vale la pena el esfuerzo”. La carrera la cumplió en 3h20m y terminó los últimos pasos ayudado por gente del lugar. Aunque los últimos 60 metros los hizo solo.

Uno de sus máximos orgullos fue trasladar la antorcha olímpica que pasó por Catamarca a principios de septiembre. Su próximo objetivo es repetir los 21 km. el próximo año en el mismo lugar, pero para ello necesitará de mayor apoyo económico del que tuvo en esta oportunidad (lo ayudó el municipio de la Capital y algunos privados) y quien dice si alguna vez también pueda completar un Ironman.

“Llega un momento de la vida en que toda enfermedad te golpea y uno tiene que estar preparado para saber cómo solventar eso” señala.

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