Ya pasó casi una semana de la crecida de los ríos que dejó
en jaque a gran parte de la provincia. En Valle Viejo, alrededor de 160
personas se autoevacuaron en su mayoría y, al día de hoy no logran retomar el
ritmo normal de sus vidas. En la Villa de El Portezuelo unas ocho viviendas
fueron destruidas por el agua y desde el Municipio y la Provincia se trabaja
para reubicarlos en Sumalao.
En tanto que, dadas estas condiciones, ciudadanos anónimos
se acercaron para dar una mano. Por un lado, un grupo de mujeres de la Capital
se organiza para llevar donaciones de elementos de primera necesidad y, al
mismo tiempo, para improvisar un comedor comunitario. Al mismo tiempo, un grupo
de hombres aficionados al enduro recaudan donaciones que luego son enviadas a
zonas de difícil acceso.
En este marco, desde distintos rincones, tanto de la
provincia como desde lugares tan lejanos como Buenos Aires se impulsan cruzadas
solidarias. Las campañas son organizadas por organismos oficiales,
eclesiásticos y gubernamentales, como así también por simples civiles pero de
gran corazón.