Numerosas empresas de seguridad privada que operan en la provincia vieron disminuido su trabajo y comenzaron a despedir empleados desde principios del año pasado. De las 35 registradas, la mitad tiene servicios, también denominados "objetivos”, el resto prácticamente dejó de funcionar. La falta de puestos de trabajo preocupa al sector gremial porque aducen que son irrecuperables y que por la crisis surgieron empresas insolventes, que pagan sueldos mínimos a sus trabajadores cada 4 meses.
Víctor Barrientos, Secretario General del Sindicato, Unión del Personal de Seguridad Privada (UPSP), explicó que las empresas comenzaron a prescindir del personal hace tiempo y cada vez con mayor frecuencia, pues las empresas que los contrataban como fábricas, comercios y supermercados ya no lo hacen, ya que las grandes empresas optaron por la seguridad tecnológica.
"Las empresas que tenían 3 vigiladores ahora tienen solo 1 o ninguno. Es un efecto de la crisis que nos preocupa en la provincia. En la peatonal Rivadavia es notorio el cambio, ya no hay vigiladores, perdimos muchas fuentes laborales. Las cámaras de seguridad y los diversos tipos de alarmas y la seguridad inteligente, como el monitoreo a través de celulares, hacen que el personal de seguridad sea dejado de lado”, expresó el gremialista.
Agregó, que a pesar de las empresas irregulares, muchas cumplen con los convenios laborales, y son las que mayores inconvenientes padecen para permanecer en el mercado.
"Estamos preocupados por el desempleo de los guardias, las empresas fundamentan los despidos y es la crisis. Fue un sector con mucho empleo, pero ahora en la provincia la situación es crítica”, aseguró.
Estado
El delegado local de UPSP, Víctor Barrientos, dijo que el Estado debe evitar contratar empresas sin solvencia económica como las que están surgiendo, porque daña a los trabajadores.
"El gran problema es el Estado, porque contratan empresas de seguridad que pasan un presupuesto mínimo, no tienen personal capacitado y les pagan cada 4 meses, cada vez que se aprueba el expediente”.
Remarcó que los empleados perciben desde $3.000, no tienen descanso y tampoco están capacitados para defenderse. Manifestó que las empresas con solvencia económica no se presentan en las licitaciones del Estado porque nunca son una opción, ya que buscan el menor presupuesto sin importar la situación de los trabajadores.
Seguridad tecnológica
De acuerdo con profesionales consultados, la instalación de alarmas y cámaras de seguridad en la provincia se incrementó desde el año 2014. Las grandes empresas como bancos, multinacionales, agencias de autos y cadenas de supermercados, son quienes reforzaron la seguridad en los ultimos años en Catamarca.
Habilitadas
Los permisos son otorgados por la Policía de la Provincia. Están inscriptas un total de 35 empresas de Seguridad Privada, cerca de la mitad de ellas no opera.
Desde el gremio aseguran que son alarmantes los niveles de precariedad laboral en el sector. Algunos trabajan 16 horas por día.
Las empresas de Seguridad Privada comenzaron a ser desplazadas por la seguridad a través de la tecnología.
"La seguridad de las escuelas es lo más precario que tenemos”
El gremialista, Víctor Barrientos, consideró que el mayor problema está en las empresas de Seguridad Privada que cuidan los establecimientos educativos. No solo por la precariedad laboral de los trabajadores, sino porque el Estado los avala.
"Hemos hablado con los empresarios y aducen que no pueden brindar mejores condiciones porque el Ministerio de Educación les paga muy poco, esto les alcanza para pagar cada vez que aprueban el expediente. Son insolventes y todos los trabajadores terminan haciendo juicio a la empresa y denunciando al Estado. Para que terminen los inconvenientes necesitamos que el Estado contrate a la gente como corresponde. Que pidan la documentación necesaria y que no hagan trabajar a los empleados todo el día por tan poca plata”.
A su vez, dijo que los vigiladores de las escuelas corren peligro porque no tienen cómo defenderse y son víctimas de los mismos delincuentes.
"El Estado es el principal responsable por contratar a estas empresas que siempre son las mismas no más de 4. Cuando se van los empleados concurren a la Dirección de Trabajo, denuncian todo. Luego las empresas son multadas y más tarde están cuidando otra escuela, esto debe terminar,” culminó.