Especialistas
aseguraron que "si uno no es capaz de manejar sus emociones y su relación
con los excesos, seguro fracasará".
El by pass gástrico forma parte de un conjunto de
procedimientos quirúrgicos que se agrupan bajo el concepto de "cirugía
bariátrica" o "cirugía de la obesidad". Consiste en achicar el
estómago para generar reflejo de saciedad con menor volumen de alimentos y
derivar el contenido a un sector más alejado del intestino delgado, evitando
así la absorción de grasas, principalmente.
"Este procedimiento ganó popularidad en el
ambiente científico en las últimas décadas, ya que el uso de la cirugía
laparoscópica o mínimamente invasiva redujo notablemente las complicaciones
derivadas del difícil manejo de los pacientes obesos, aunque no por ello debe
banalizarse ya que sigue considerándose un procedimiento de cirugía
mayor", explicó a Télam María Virginia Busnelli, médica especialista en
endocrinología, metabolismo y nutrición.
Ante la noticia de que la hija mayor del conductor
Jorge Rial, Morena (17), tomó la decisión de someterse a ese procedimiento para
bajar de peso, el jefe de gastroenterología y nutrición pediátrica del Hospital
Austral, Francisco Follet, señaló que en la Argentina no hay una indicación
clara para su indicación antes de la edad adulta.
"A los 17 años se está en el límite, por lo
que todo depende del equipo que la atienda para garantizar buenos
resultados", explicó y agregó que para que el procedimiento sea exitoso
"debe hacerse en pacientes motivados y capacitados emocionalmente, porque
después de la operación hay que seguir una dieta, tomar suplementos vitamínicos
y tener una muy buena adherencia".
Esas características "son muy difíciles de
lograr en un adolescente, pero siempre depende de la historia de la
persona", aclaró en diálogo con esta agencia.
"Los centros de cirugía bariátrica más
prestigiosos del mundo indican la cirugía a pacientes que han alcanzado la
mayoría de edad, pero en casos muy seleccionados, en donde las enfermedades
asociadas o el elevado índice de masa corporal constituyen un riesgo para la
vida, puede estar indicado en adolescentes", completó Busnelli.
La nutricionista Mónica Katz acordó: "La
indicación es en mayores de 18 años, pero luego debe verse caso por caso".
"Desde lo emocional es imprescindible el
tratamiento psicológico y de ser necesaria la utilización de psicofármacos. El
cambio de esquema corporal, si bien es deseado, implica ajustes enormes pues un
cuerpo obeso ha sido incorporado como parte de la identidad", remarcó la
también fundadora del Equipo de Trastornos Alimentarios del Hospital Municipal
Carlos Durand y directora de los Cursos de Posgrado de Nutrición de la
Universidad Favaloro.
En cuanto a las cuestiones físicas, el cardiólogo
Jorge Tartaglione precisó a Télam que no todos los pacientes con sobrepeso u
obesidad pueden hacerse un by pass gástrico: "La cirugía se indica en
pacientes cuyo índice de masa corporal (IMC, que indica la relación entre peso
y altura) sea mayor a 35 y haya además algún factor de riesgo asociado, como
diabetes, hipertensión arterial o colesterol muy elevado".
"Cuando el IMC es mayor a 40 no hace falta
que haya factores de riesgo asociados y se puede indicar directamente",
señaló y agregó que desde el punto de vista cardiológico es una cirugía
"muy útil".
Tartaglione enfatizó que el procedimiento no cura
la obesidad y que el paciente puede recuperar parte del peso si no se adapta al
cambio de estilo de vida posterior a la cirugía: "Por eso es tan
importante la estabilidad emocional", completó.
"La cirugía no es mágica, el paciente debe
ser reeducado y entender que el cambio en su estilo de vida es para siempre. Si
no entiende que luego de la cirugía ya no podrá ingerir grandes volúmenes de
alimentos, si no aprende que cuando su estómago sienta saciedad debe dejar de
comer y si no es capaz de manejar sus emociones y su relación con los excesos,
entonces seguro va a fracasar", sentenció Busnelli.




