Malestar por la falta de espacios y butacas en la terminal
Advierten que los comercios desplazaron al pasajero, que debe esperar a la intemperie o sentado en el piso.
Al aire libre. Los viajantes se quedaron sin la posibilidad de esperar protegidos de las inclemencias del cli
Por Leandro Estevez
Turistas, choferes y usuarios del sistema de transporte público provincial expresaron su malestar por la falta de lugares adecuados que les permitan esperar los colectivos protegidos de las inclemencias climáticas en la Terminal de Ómnibus de la Provincia.
El planteo se basa en que, años atrás, el predio contaba con espacios exclusivos diseñados para mejorar la calidad y la seguridad en la espera de los pasajeros. Esto resultaba vital sobre todo en dos épocas clave: durante el invierno, coincidiendo con la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, y en las temporadas estivales, cuando la terminal se convierte en un paso obligado para las personas que hacen escala en la Capital antes de continuar hacia otros destinos turísticos del interior.
Estos refugios, habilitados a principios de 2019, consistían en cabinas herméticas vidriadas con sistemas de aire acondicionado frío/calor, pantallas LED, asientos de madera y conexiones para la recarga de dispositivos móviles. En su momento, esta infraestructura representó un salto cualitativo y un verdadero plus de calidad que distinguía a la terminal de Catamarca por sobre otras estaciones de la región.
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Sin embargo, estos espacios dejaron de existir como tales para ser reconvertidos en locales comerciales, dejando prácticamente a la intemperie a pasajeros de todas las edades. Si bien la espera puede realizarse en el primer piso del complejo, el traslado desde y hacia el sector de plataformas resulta complicado y poco funcional, ya que los viajantes deben movilizarse cargando bolsos, mochilas y equipaje pesado.
La conversión de los refugios en comercios no solo significó la pérdida de un lugar climatizado y seguro para la espera, sino también una drástica reducción en el número de butacas públicas disponibles, las cuales no fueron repuestas en las áreas comunes tras el desarme de los cubículos. Como consecuencia, en los días de mayor movimiento, es habitual observar a las personas esperando sentadas sobre sus propias pertenencias o directamente en el piso.
A esta situación se suma la reducción de los espacios de circulación en los pasillos y en los accesos directos a las plataformas, lo que entorpece el flujo peatonal diario. En las horas pico, llegar hasta los colectivos para emprender un viaje o intentar salir de la terminal tras arribar a la ciudad se convierte en una verdadera odisea para los usuarios.
En manos del Estado
Según las fuentes consultadas por EL ANCASTI, si bien el predio estuvo durante muchos años concesionado al sector privado, actualmente la Terminal de Ómnibus volvió a la gestión estatal y se encuentra bajo la órbita del Ministerio de Integración Regional, Logística y Transporte de la Provincia.
La nueva terminal
En marzo pasado, el Estado Provincial abrió la Convocatoria Nacional a Recepción de Ofertas para el proyecto de Construcción de la Nueva Terminal Metropolitana de Ómnibus de Catamarca, pero ninguna empresa se presentó al llamado.