Desde la Dirección de Hidráulica de la provincia manifestaron ayer que la central del sistema de alarma para prevenir los desastres que pudiera generar el río de El Rodeo ya está instalada en la villa y que aún faltan concretar los acuerdos con los propietarios de los puestos adyacentes al río, donde se colocarán los sensores y equipos transmisores, también resta determinar qué organismo se hará responsable del control de todos los equipos.
Lentamente avanza la instalación de alarmas en El Rodeo
Patricia Lobo, directora de Hidráulica, señaló: "Aún no se designó un organismo encargado de la operación de este sistema. Desde Hidráulica se están gestionando los permisos para la instalación de los equipos en varios puestos. Estamos conversando con los dueños del puesto Mascareño, en la confluencia de los tres ríos y en el Puesto del Río. Son diferentes propietarios. Necesitamos que nos permitan instalar los equipos en sus terrenos, con acceso libre para hacer el mantenimiento cuando haga falta”, explicó la profesional y aclaró que "de ninguna manera los dueños de esas parcelas se van a hacer cargo de los aparatos".
Puntualizó que falta instalar los equipos de medición que son los que se colocan en la "cuenca media del Río Ambato, o sea en plena montaña; que constan de un sensor que mide el nivel de agua ubicado en la confluencia de los tres ríos, además de un pluviómetro para medir la lluvia caída, ubicado en el mismo lugar, otro sensor de nivel y otro pluviómetro ubicado a la altura del puesto Mascareño y un tercer equipo de sensor y pluviómetro instalado a la altura del Puesto del Río”, detalló.
Dijo que desde la confluencia de los tres ríos hasta El Rodeo la distancia es de unos 15 o 20 kilómetros, por el lecho del río. "En el caso del nivel, lo que tiene es un sensor que mide la altura del agua sobre el cauce del río. Este dato se trasmite a una antena y de allí por UHF (onda de radio), a la central que está en la villa. En ese lugar hay una computadora que recibe este dato que será evaluado para activar la alarma. De la misma manera funciona el pluviómetro, solo que mide la cantidad de lluvia caída”, agregó la funcionaria.
Comentó que los equipos se van a alimentar con paneles solares con una potencia que garantice la autonomía de los aparatos. Además, dijo que se instalará un sistema de pararrayos de protección de todo el sistema. "En la central se ha montado una UPS (sistema de energía) especial que garantice la autonomía de los equipos y el funcionamiento de las alarmas”.
Destacó que la idea "es dar una alerta amarilla, que recibirá la gente que deba realizar la prevención, y que debe avisar a la población sobre el posible riesgo de una creciente: policía, defensa civil, bomberos; y si continúa lloviendo y elevándose el nivel de agua en el cauce del río, una vez cruzado un determinado umbral, se dispararía una alerta roja con una señal sonora que alerte a toda la población”, relató Lobo.
Señaló que "el tiempo de respuesta que vamos a tener desde que se dispara la alerta roja hasta que podamos llegar a tener la crecida en la localidad es corto. En estos momentos se están realizando estudios hidrológicos para estimar los tiempos de respuesta”.
Aseveró que todavía está en tratativa la determinación del organismo que se hará responsable del control de los equipos. "